Celebran regularización dominial de la Catedral y otras parroquias de Morón que estaban en terrenos del Estado

La Escribanía General de la Provincia de Buenos Aires entregó hoy al obispo de Morón, Jorge Vázquez, la escritura de la Catedral Morón y al menos otras dos capillas del distrito que estaban bajo jurisdicción bonaerense, a pesar de que la obra apostólica lleva casi dos siglos y medio.

“El dominio originario es de la Provincia. Se hizo un trabajo articulado con el Municipio. La Provincia le entregó la tierra a Morón, que a su vez la donó por ordenanza al Obispado”, explicaron los funcionarios de Provincia tras el acto celebrado en el Salón Mariano Moreno, en presencia del intendente, Ramiro Tagliaferro; la titular del Concejo Deliberante, Analía Zappulla; y el párroco de la Catedral, Martín Bernal.

También asistieron el director de Culto de la Provincia, Walter Javier Jiménez; Diego Molina, presidente del colegio de escribanos de Morón y asesor de la escribanía general de la Provincia; y el escribano adscripto de la escribanía de gobierno Paul Díaz.

Hoy también se firmó la escritura de la iglesia de Pompeya de Castelar. En total “se trajeron más de 9 expedientes”, explicaron desde la EG.

“Lo que importa es vivir este momento histórico, porque la Catedral es del pueblo de Morón. Por la historia de la ermita, porque acá paraban a tomar aliento, a rezar. Después apareció la imagen de la Virgen del Buen Viaje. La posta marcó el camino de Morón”, indicó Vázquez.

Por su parte, el intendente expresó que “no hacemos más que formalizar en los papeles lo que viene pasando hace siglos. Es todo el predio de la Catedral, pero además regularizamos otras parroquias que estaban en una situación similar”. Y se ofreció a remozar la Catedral.

Por ahora, hace falta presupuesto para ponerla en valor. Y hacerlo bien “cuesta caro”. Por eso se habló de “ayuda” y no de una obra en concreto.

La parroquia del Buen Viaje fue creada en 1730, pero durante muchos años funcionó provisoriamente en el oratorio de Francisco de Merlo hasta que muy probablemente en diciembre de 1776 se instaló definitivamente en el mismo solar en dónde hoy se encuentra la Catedral.

Según parece, no hay documentos. Sólo el testimonio oral de un vecino en una causa judicial de 1799, que dice que el matrimonio integrado por Marcos Alarcón y Juana Iturri -propietarios de la zona céntrica de Morón- donaron el predio en la década ’60 del siglo XVIII.

La historia de la Catedral ubicada en Belgrano y Buen Viaje data de comienzos del siglo XVII. De acuerdo al portal oficial, se ubicó en donde antiguamente se había levantado un fortín “en defensa contra las depredaciones de los indios”. “Más tarde, por ser paso obligado hacia el norte y el oeste, se instaló en las cercanías una posta, erigiéndose un pequeño oratorio dedicado a la Inmaculada Concepción”, señala.

La catedral original fue inaugurada en 1776, aunque su primer lugar estuvo en la hacienda de Don Francisco de Merlo. Con el tiempo, por el camino real, el tránsito se intensificó. En 1812, de paso para hacerse cargo del ejército del norte, Belgrano se detuvo allí a orar. En 1824, postrado ante la santa imagen, en un alto del camino hacia Chile, oró Juan Mastai Ferretti, quien llegaría a ser el Papa Pío IX.

Aunque reparado varias veces, el Templo se fue deteriorando y en 1852 se derrumbó parte del mismo. Pero la imagen quedó intacta. Ese año, se había hecho cargo del curado, el P. Francisco Romero, quien se abocó a la tarea de erigir otro Templo. Construido sobre la base anterior, el nuevo Templo se inauguró en marzo de 1854. Pero en el 68, el P. Romero decidió que la creciente importancia del pueblo exigía una Iglesia más amplia, e hizo erigir otra que, tras algunas reformas, es la que hoy constituye un orgullo para los moronenses.

En el 57, el Papa Pío XII la convirtió en Iglesia Catedral, siendo su primer Obispo Mons. Miguel Raspanti.