Socios rechazaron cambios en el proyecto de obras en el Deportivo Morón

Sin la presencia de su presidente, Alberto Meyer, quien estaba internado, fracasó la asamblea en la que el club proponía modificar los términos del contrato con la empresa constructora Bautec, por las obras que aún debe hacer a cambio del negocio inmobiliario que el sabbatellismo concedió en el viejo Francisco Urbano, donde por ahora sólo edificó Coto, ex dueño de las tierras donde se levantó el nuevo estadio.

La “tercera etapa” del proyecto de “traslado” quedó inconclusa y así no puede comenzar el complejo edilicio en el área central junto a Tribunales. Problemas financieros siempre complicaron el proyecto, aunque con Diego Spina como presidente el Gallo se mudó en el 2013.

La comisión directiva intentó cambiar algunos puntos, como por ejemplo que el Municipio sea el garante del proyecto. Pasaba a serlo un privado. A cambio se le podía ceder al club tres hectáreas en la Base de Morón Sur (el sector que pasó a la Municipalidad).

Ayer 160 socios participaron de la asamblea convocada por la CD del club. Y por mayoría rechazaron la propuesta oficial. El club vive de nuevo horas inciertas. Con el hartazgo de Meyer, la presencia como “socio” del femicida Daniel Bellini y un pasado que opera por afuera y adentro.

El Municipio nunca mostró entusiasmo en meter mano en el fideicomiso desde la asunción de Tagliaferro. Lo considera un tema más legal que de interés público. Y entre sus filas odiaron que la comuna regalara subsidios al club que manejaba el sabbatellismo, que casi lo manda al descenso. El Municipio no quiere seguir como garante, lo cual fue rechazado ayer por los socios. Se presentó mal. Y salió aún peor.