Vidal confirmará en febrero el calendario electoral bonaerense e insiste en que no será candidata a presidente

Mientras que el Presidente, Mauricio Macri, se reunió con los gobernadores radicales para unificar la elección presidencial con Mendoza y Jujuy (además de Capital Federal), pasó el mes próximo la definición por la estrategia electoral que adoptará Cambiemos en la Provincia. «En febrero nos reuniremos para hablar del año electoral, todavía hay tiempo», señaló Mariu Vidal anoche a la mesa de Mirtha Legrand.

Aunque el tema incluye una posible reforma electoral bonaerense (podría haber lista única en el distrito), la mandataria agregó que el tema del desdoblamiento con Nación «no tiene que ver con el centro de las preocupaciones de la gente». Aunque sí desvela a propios y a opositores.

De adelantarse la elección para julio, las candidaturas deberían definirse en marzo o abril. Y es el peronismo el que tiene que resolver su interna, quizás obligado a tener un candidato fuerte o a sacrificarlo en el territorio de Vidal. Así la elección se provincializaría y llevaría la  discusión sobre reelección de Macri para más adelante, con otro ritmo en la economía. Claro que el cambio demanda riesgos para el oficialismo.

Cambiemos pasó de querer eliminar las PASO a duplicar los comicios. Al ser consultada por el costo económico que implicaría el desdoblamiento de los comicios, la mandataria bonaerense respondió que «ni siquiera se tomó la decisión». Y dijo que por lo tanto hablar de cifras «es un poco apresurado: Lo importante es que la gente tenga derecho a decidir, más allá de en qué fecha lo haga o con qué candidatos».

Por otra parte, abordó el prolongado conflicto con los docentes en 2018 y anticipó que convocará a los gremios del sector en febrero próximo para hacerles una oferta salarial, «la mejor posible», dijo.

Agregó que, si bien los gremialistas no le hicieron «ningún pedido concreto» para 2019, el gobierno bonaerense hará una oferta «que se pueda pagar», en el contexto de que «el país y la provincia estén mejor este año».

Expresó que «lo que se necesita es que, de verdad, haya vocación de empezar las clases» porque «cuando las clases no comienzan no es un problema paritario o de desacuerdo entre el gobierno de la provincia y los dirigentes gremiales: es una tragedia para más de dos millones de chicos que dependen de la escuela pública y que son los que más necesitan a la escuela pública», dijo.

Advirtió que «la política no debería meter la cola» en este tema y agregó que hay que tener en cuenta que si los chicos no comienzan las clases «no le hacen daño a un gobierno: les hacen daño a dos millones de chicos».

Sobre el proyecto del Poder Ejecutivo que establece la imputabilidad a partir de los 15 años, pidió «un debate de una manera madura, no discutiendo solo la edad, como si fuera un termómetro».

Explicó que «el gobierno trabajó durante dos años (el proyecto), con el Poder Judicial, legislativo, con especialistas; el ministro de Justicia (Germán Garavano) viene trabajando hace mucho y no es solo la edad, es un régimen especial que define que solamente van a cárcel ante delitos graves: homicidios, secuestros, violaciones y establece un límite en las penas».

Recordó que la norma que rige el tema de los chicos que cometen delitos «es una ley de la dictadura», por lo cual pidió un debate «con madurez, sin simplificarlo».