Freno del soterramiento: La UOCRA salió a cortar calles por los trabajadores despedidos y buscan trasladarlos a otras obras

El gremio de la UOCRA salió en respaldo de trabajadores despedidos o suspendidos en torno al mega proyecto del Soterramiento, que por el ajuste en el financiamiento sufrió un inesperado parate hasta nuevo aviso, al menos en la construcción del túnel, que avanzó 7 de los 18 kilómetros de la primera etapa. Este lunes un centenar de operarios cortaron la avenida Rivadavia esquina Estrada y el obrador de Haedo.

La decisión se tomó el viernes pasado, cuando el propio líder del sindicato en Morón (referente de las 62 organizaciones Zona Oeste), Oscar Rizzo, se reunió con los trabajadores y les demandó tomar medidas si para este lunes no aparecía una solución. Fuentes del Municipio dejaron trascender que se estaba haciendo un registro para trasladar a esos operarios a otras obras, con financiamiento de Nación.

Ayer fue un centenar de hombres en el corte, hoy apenas un puñado. Pero la mayor incertidumbre se abre sobre el futuro de semejante proyecto. El fin de semana la Rosada deslizó en los medios que no había parate, sino reacomodamiento de recursos. Sólo se dejaría de excavar.

Sin embargo, cesó la fabricación de anillos de cemento para el túnel. Y suspendieron unos 20 contratos con proveedores del Consorcio Ghella y Sacde, que tenían a su cargo los 60 camiones que transportaban el barro que se sacaba del túnel y la provisión de insumos, como armazones de hierro y el cemento para las dovelas. Son decenas de puestos que se pueden perder si se limitan sólo a terminar lo que está hecho.

Según explicaron en el obrador, quedarían unos 50 anillos en stock y se tendrían que seguir produciendo aunque la máquina esté en mantenimiento.

“Nosotros teníamos 24 camiones, pero nos dijeron que los teníamos que sacar a todos, antes del 31 de enero. Así que ya no vamos más ahí”, dijo un ex empleado de Mautino Construcciones, que ahora está sin trabajo. El miércoles pasado fue desmontada la hormigonera del obrador de Haedo, y los camiones se llevaron piedra, arena y cemento. Además, levantaron los containers.

El consorcio del soterramiento está formado por la italiana Ghella, con el 71%; y la local Sacde (ex Iecsa, propiedad de Marcelo Mindlin), con el 29%. La obra fue licitada en 2007 y adjudicada en 2012, pero recién arrancó en 2016. Era uno de los caballitos de batalla de la gestión macrista. Y aunque ahora el cristinismo festeja en las redes sociales es doblemente perverso. Primero porque están todos los altos funcionarios de Planificación y Transporte bajo investigación por el caso Odebrecht. Y segundo porque se jactan de los problemas que esos mismos casos de corrupción generan ante el posible financiamiento privado, que se alejó. La brasilera se retiró el año pasado. Dejó un tendal.