Desbaratan una banda que se dedicaba a comercializar drogas y autos de alta gama y hasta tenía un casino trucho

Una banda liderada por un chileno preso en Devoto y que comercializaba autos de alta gama y drogas a través de negocios de dueños chinos, fue desbaratada hoy tras allanamientos simultáneos en las provincias de Buenos Aires (Bahía Banca y Hurlingham), Río Negro y Neuquén.

Según informaron fuentes policiales, el operativo, que terminó con una decena de detenidos, es una continuación del operativo “Rápido y Furioso” realizado en el 2017, y en esta oportunidad fue realizado por personal de la Superintendencia de Seguridad AMBA Oeste de la Policía bonaerense, y contó con la colaboración especial de la Policía Federal y el Servicio Penitenciario Federal (SPF).

Los resultados fueron presentados por el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo; el juez federal 3 de Morón, Néstor Barral; y el jefe de Policía, Fabián Perroni, durante una rueda de prensa en el Centro de Coordinación Estratégica de la fuerza, en La Matanza.

“Hoy podemos decir que hay una banda de delincuentes que ya no va a hacer negocios con la droga, a costa de la salud y la vida de los jóvenes de la provincia y de otros distritos”, sostuvo Ritondo.

La investigación se inició en 2017, tras la desarticulación de una organización conocida como “Rápido y Furioso”, y las tareas investigativas permitieron establecer que la banda utilizaba los vehículos para esconder y transportar droga.

También se estableció que operaba en las localidades bonaerenses de Bahía Blanca y Hurlingham, en las rionegrinas de Viedma, Cipolletti y Catriel; en la neuquina de Chos Malal y en Chile; y que el cabecilla del grupo delictivo era de origen chileno y se encontraba purgando una condena en la cárcel de Villa Devoto, desde donde regenteaba la operativa de la organización.

Además, de las escuchas telefónicas surgió que el líder de la banda se comunicaba con un ciudadano chino, dueño de un comercio ubicado en Villarroel al 650 de Hurlingham, donde funcionaba un casino clandestino y se concretaban reuniones vinculadas a la venta de estupefacientes.

Continuada la investigación, la Policía constató otros negocios ilegales y vínculos con más personas relacionadas a la venta de estupefacientes.

Luego de más de un año de escuchas telefónicas, los investigadores identificaron el modus operandi de la organización narco y montaron los operativos para desbaratarla.

Durante los nuevos procedimientos quedaron detenidas diez personas, todos integrantes de la organización delictiva; se secuestraron cocaína y marihuana, seis vehículos de alta gama, 14 teléfonos celulares y dinero.

(Télam)