Vidal pidió que las clases empiecen el 6 de marzo y envió un mensaje a Baradel: «No vamos a lanzar a ningún candidato»

La gobernadora, María Eugenia Vidal, encabezó un encuentro de mesas educativas con 4 mil padres, docentes y directivos de escuelas públicas. Fue esta mañana en Ensenada, desde donde aseguró que «no puede haber interés partidario ni personal por encima de los alumnos».

«Este encuentro es de los que estamos comprometidos con la educación, no importa desde dónde. Es por la educación pública», sostuvo Vidal, a tres días del por ahora fallido y polémico comienzo de la paritaria docente, que durante el 2018 no se cerró: «No vamos a lanzar ningún candidato, ni a pedirle el voto a nadie, ni a criticar ni a insultar ni a escrachar a nadie. Nadie tiene carteles ni banderas de ningún partido».

Hace dos años que la gobernadora está convencida que no habrá acuerdo posible con el brazo sindical del kirchnerismo, representado en Baradel. Esta semana arrancó una fuerte campaña política en redes sociales pidiendo que vuelvan las clases el 6 de marzo ante el reclamo gremial.

Vidal estuvo acompañada por el ministro de Educación nacional, Alejandro Finocchiaro; el vicegobernador, Daniel Salvador; el ministro de Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny; y del senador Esteban Bullrich. «Arrancamos a hacer las obras lo más rápido que pudimos», aseguró ayer la gobernadora.

También asistieron las mesas distritales educativas, que fueron desbordadas el año pasado tras la tragedia de Moreno. Los gremios docente lo utilizan como bandera contra la gestión, pero la explosión en Moreno sacó a la luz una situación de precariedad y desinversión que venía desde años. Suteba sigue escondiendo las denuncias de corrupción que pesaban sobre el Consejo Escolar de ese distrito, que manejaba La Cámpora, y sobre los intendentes de esa y de  otras comunas que desviaban el Fondo de Infraestructura Escolar, entre otras cosas.

«Hicimos muchas obras, más que antes, con una Provincia quebrada que recibimos. Avanzamos con reclamos históricamente postergados, como el del boleto estudiantil-universitario. Pusimos nuestro compromiso en elevar el valor de la ración alimenticia, que en los últimos años aumentó muy por encima de la inflación», siguió la gobernadora.

Además, prometió «trabajar ahora sobre todo lo que falta» y «dialogar y reconocer aciertos y errores».

«No estamos acá para que el 6 de marzo comiencen las clases, sino para que cambie la educación en serio. Hay dos valores que no podemos perder: el respeto, no se puede discutir sobre educación pública sin respeto, y la responsabilidad: la responsabilidad de saber que los protagonistas del debate son los chicos», continuó.

«Nos sentamos –a discutir- porque somos los primeros en reconocer que hay cosas para cambiar. Porque nos importa, porque no nos da igual y porque creemos que esto se hace entre todos, nadie tiene la verdad iluminada».

La propuesta que Vidal hizo la semana pasada a los docentes bonaerenses cubre, en gran medida, lo que reclamaban los gremios. El gobierno finalmente ofreció una cláusula gatillo (aumentos atados automáticamente a la inflación que mida el Indec) para todo 2019 -en forma mensual los primeros tres meses y trimestral después-, de modo que ahora sólo está en discusión la recomposición por lo perdido en 2018.

El 28 de febrero se reunirá la dirigencia de Ctera (sindicato docente nacional, alineado con el kirchnerismo), y ya anunciaron que podría haber medidas de fuerza por este motivo. UDA, otro sindicato nacional -que forma parte de la CGT-, también anunció que el lunes podrían convocar a un paro docente nacional.