Siguen los cruces por el estado de las escuelas, mientras preparan la inauguración del edificio de la ES 9 de Castelar

El inicio del ciclo lectivo llegó con novedades en Morón, un distrito que siempre fue ícono de los tiempos que corren en Argentina (fue radical, peronista, represivo, radical de nuevo, menemista, progresista, kirchnerista y ahora macrista). En redes se conocen obras, pero también cuestionamientos de la oposición. Es centro de marchas. También de deudas que el Estado fue saldando, pero sin bombos, ni platillos.

Hace minutos, el presidente del Consejo Escolar, Sebastián González, confirmó a Un Medio que «el lunes comienzan las clases» en la Secundaria 9 de Castelar Sur, que estrenará edificio en lo que fue el jardín trasero del Gorki Grana. El predio era de Ciudad de Buenos Aires (anteriormente Quinta Seré), pasó a manos del Municipios, que a su vez lo cedió para construir el edificio que necesitaba una escuela que funcionó durante décadas en un inmueble alquilado en la Martín Yrigoyen 757, una sede más bien pequeña y con problemas estructurales.

La obra fue anunciada en 2011, con financiamiento de Nación y sin que la gestión Scioli pusiera un peso. El edificio venía a resolver los problemas de matrícula de tres escuelas del partido ya que recibiría a 800 alumnos de la Media 9, ESB 29 y la ESB 7, divididos en tres turnos.

Sin embargo, el proyecto no se llegó a entregar. Y quedó desierto hasta ahora. En el verano se terminaron las instalaciones de electricidad y gas. Y hace unos días se entregó el mobiliario. «Se hizo con recursos del Consejo, pero pedimos presupuesto a la Provincia», explicó hoy González.

Esta no fue la única intervención. Según el oficialismo, se realizarán más de 80 pequeñas reparaciones este año. Y para cuando culmine la gestión se habrá intervenido el 80% de las escuelas. Aún así van surgiendo discusiones, por el estado de establecimientos viejos o mal hechos.

El titular del Consejo publicó en redes sociales el apuntalamiento que se realizó en el primer piso del establecimiento que comparten en Villa Sarmiento la EP 50 y la EES 38 que tenía «peligro de derrumbe»: «Había reclamos desde el 2012 por rajaduras en el balcón. No sabemos quién hizo esa obra clandestina. Pero tuvimos que ponerle unos tabiques de madera, hasta encontrar la solución definitiva con un ingeniero. Finalmente hace unos días le colocamos unas ménsulas metálicas que están diseñadas especialmente para soportar todo el peso».

A su vez, se entregaron aulas modulares en la Escuela 38, para poder cumplir con los días de clases. Esto generó que desde Unidad Ciudadana saliera a denunciar las «aulas containers», que de todas maneras ya existían antes, aunque con menos comodidades que las actuales.

La discusión en las redes fue protagonizada por los concejales Hernán Sabbatella y Emiliano Catena. El titular del Consejo explicó que se llegó a esta resolución porque la escuela se había hecho «de a pedazos, a medida que crecía la matrícula, sin tener en cuenta las juntas de dilatación, que evita que las estructuras choquen y produzcan rajaduras». «Estos son módulos equipados con aire acondicionado y línea eléctrica. Cuando asumimos nos encontramos con todo tipo de cosas. Escuelas rajadas, sin matafuegos, con instalaciones irregulares», se lamentó.