Nuevo Encuentro sale a mostrar respaldos del peronismo con Ghi como candidato propio en Morón

En la carrera por contener a la mayor cantidad de dirigentes (y de votantes) que se pueda, el Nuevo Encuentro largó una campaña de adhesiones en la que se revelaron encuentros con referentes del PJ, del moyanismo y hasta del ex Unión Pro.

Con Lucas Ghi como precandidato a intendente, el sabbatellismo busca un armado amplio, de izquierda a derecha, que le permita surfear una posible interna que ya está cocinando el peronismo de Morón, por ahora sin un candidato firme.

Nuevo Encuentro viene liderando el kichnerismo, desde que se pasó en 2010 a sus filas. Aunque en este caso recurrió de nuevo al ex intendente (2009-2015), actual concejal en uso de licencia, para renovar los votos y ponerle cara a la campaña.

“Seguimos consolidando la unidad para frenar este modelo de ajuste”, comunicó la usina de comunicaciones del N. Encuentro, tras una reunión entre Ghi, el concejal de UC Diego Spina y el ex diputado bonaerense de Unión Pro, Damián Cardoso.

Cardoso fue a principios de 2000 colaborador de Juanchi Zabaleta, cuando era concejal de Morón, pero tiempo después se pasó a la oposición de la mano de Francisco De Narváez. Así es como se integró una boleta de UP en 2007 junto al actual intendente Tagliaferro, en aquél armado junto al PRO con el que Macri comenzaba a hacer pie en el Conurbano.

En 2011, el gobierno de Ghi le inició una cuestión de privilegio a una concejal de Cardoso (Margarita Guarana), quien había sido filmada cuando le pedía plata a una empleada. La tuvieron en capilla y finalmente fue funcional al Nuevo Encuentro.

Cardoso también era conocido por ser hermano de un juez de Morón. Cuando terminó su mandato quedó como asesor de la Universidad de Morón, otro nicho del peronismo regional. Su rector, Porto Lemma, era diputado K por entonces.

No fue la única foto política de Ghi. También subió otra junto al delegado de los Recolectores de Merlo Marcelo Notario, quien como referente del Moyanismo hizo fuerza hasta quedar como parte del triunvirato de la CGT Morón, a pesar de no ser secretario de ninguna seccional regional. Allí también se incorporó el hashtag #hayotrocamino, con el que el peronismo juega a la unidad, por ahora sin encontrarla. Unidad que en el ’90 y en el 2002 también llevó al ajuste.