El tren Sarmiento da para todo: Amenazas de bomba, quema de residuos y por qué no un «exorcismo» en pleno viaje

La estación Once amaneció envuelta en humo. Se explicó poco después de que se trató de un incendio en un subsuelo. Pero no fue la única noticia extraña: Ayer volvieron las amenazas de bomba (lo cual no es noticia) y se viralizó un video tomado desde el celular de un pasajero en el que se observa lo que se supone es un «exorcismo».

Todo puede pasar en el extraño mundo que envuelve al ramal Once-Moreno, destinado a lo más fatídico o risueño al mismo tiempo. Muy temprano, los usuarios comenzaron a subir a las redes las imágenes de una terminal entre nieblas. Pero era humo.

Al principio se creyó que era por el desperfecto de la escalera mecánica. «Sólo dos personas tuvieron que recibir oxígeno pero no fue más que eso», señaló Alberto Crescenti, titular del Same, en declaraciones televisivas. «No fue un incendio sino una quema de basura en el subsuelo que, según los bomberos, ya está controlado», agregó.

Como si es esto fuera poco, en el mediodía de ayer volvió a cerrarse la terminal por un llamado telefónico que alertaba sobre una supuesta bomba. Otra falsa alarma, que se suma a una larga lista, motivo por el cual en la semana hubo un detenido en Merlo.

El aviso intimidatorio se produjo cerca de las 15 y provocó demoras en la línea, que circuló durante más de 40 minutos con un servicio limitado entre Caballito y Moreno.

Durante el lunes y martes se contabilizaron al menos diez amenazas por explosivos, que forzaron a evacuar la Casa Rosada, el anexo de Diputados del Congreso de la Nación, las líneas de trenes Belgrano Norte, Mitre, San Martín y Roca, y la estación Constitución. Lo propio sucedió en el canal de televisión Telefé y el Hospital Santojanni.

A todo esto, circuló un video viral sobre el supuesto exorcismo a una joven pasajera del ramal. En la imagen, un hombre, con tonada extranjera y vestido con jeans y un suéter gris, se abalanzó sobre la muchacha, la tomó de su cabeza y comenzó a recitar una oración en la que pedía al diablo expulsar su espíritu maligno del cuerpo. Mientras tanto, la mujer no podía hacer nada más que gritar de dolor, toser y escupir.

«Por el Espíritu Santo, camina por la boca en nombre de Jesús», «Te vas y no volvés más. Vamos, camina por la boca, sal por la boca», «Déjala libre por la sangre de Cristo que tiene poder», son algunas de las frases pronunciadas por el desconocido extraño.

Luego, una señora que viajaba en el vagón se acercó con una botella que parecía contener aceite en su interior.Tanto la joven como el hombre se bajaron en Villa Luro.