En su primera entrevista de campaña Vidal advirtió que «La Cámpora va a ser el gobierno” si ganan Fernández y Kicillof

En su primera entrevista de campaña, la gobernadora, María Eugenia Vidal, sostuvo que en las próximas elecciones se planteará «el esfuerzo, la honestidad probada y el trabajo versus la demagogia y las promesas». Y disparó al núcleo de la oposición.

En ese sentido, sostuvo que de ganar el Frente de Todos «La Cámpora va a ser el gobierno. No va a influir, va a gobernar. Kicillof es Máximo (Kirchner) y el proyecto es Máximo 2023. Por eso hicieron este armado».

«El kirchnerismo ha logrado construir explicaciones para lo inexplicable y hacer de la verdad algo menor. Hay cosas que no están sujetas a la interpretación. No podés decir que no podés medir la pobreza porque estigmatiza. La justicia militante no está bien. Tratan de envolver con buenos discursos y muchas mentiras realidades que son inocultables», aseveró la mandataria bonaerense.

Añadió que «si a los bonaerenses les preguntás si están mejor porque se dejaron de inundar, o no tenían agua potable y pagaban una tarifa de luz más cara, o al que pagaba un servicio de emergencia privado, discutamos. Discutamos también, reconociendo el esfuerzo de la gente, si hay un cambio más profundo que tiene que ver con la dignidad y los valores».

Y se preguntó: «¿Es peronismo dejar seis meses a 300 mil familias sin cobrar un plan, mientras hacían una campaña presidencial?»

La mandataria contó sobre su gestión que «una vecina me dijo que los días que llovía ‘no podía salir de la casilla y ahora mis hijos pueden correr'» y que otra mujer le confesó que como ya no tenía calle de tierra «me voy a poder comprar zapatillas blancas».

Sobre Kicillof, sostuvo que «no se trata de él. Él y todos los que forman parte de esa lista (del Frente de Todos) representan al sistema que gobernó a la provincia 28 años, contra el que me enfrenté en 2015».

Según Vidal, «no se trata de una cara sino del sistema que en 28 años no dio respuestas a cosas muy básicas: no dio chalecos a los policías, no dio respuesta a los pacientes con cáncer e hizo que en las cárceles no hubiera candados. No hacían las rutas y había escuelas destruidas. Las caras cambian, pero en el fondo es lo mismo», evaluó.

Vidal dijo además que está «acostumbrada a correrla de atrás» y que en 2015 y 2017 también «me decían que iba a perder», pero, enfatizó, «la verdad no me preocupa. Me preocupa que podamos contarle a los bonaerenses y transmitirles por qué queremos quedarnos. Confío en que nos van a volver a elegir».

También reiteró uno de los argumentos para que las elecciones bonaerenses se realicen junto con las nacionales: «Desdoblarlas costaba 3.000 millones de pesos que no teníamos y que a la provincia le hacían falta», aseveró.

Sobre Sergio Massa, que retornó al kirchnerismo y es candidato a diputado nacional, dijo que «he tenido un vínculo de consenso con él para sacar leyes, pero es inentendible que vuelvas a un lugar del que te fuiste por diferencias profundas, de valores. Va a costar que la gente vuelva a creer en él. Nadie se va con los votos en una valija».

Vidal también hizo autocrítica cuando admitió que «no pude poner a los hospitales como yo quisiera o pagarles a los docentes como quisiera. Hice mal con los docentes, tendría que haber hecho más esfuerzos para cerrar el conflicto antes». Pero resaltó que «un millón de adultos volvió a estudiar, y eso es libertad, es elegir en serio».