Con guiños al peronismo, Cassese lanzó su campaña por Consenso Federal en Morón: Finalmente no tendrá internas

La exdiputada peronista Marina Cassese lanzó hoy oficialmente su campaña como precandidata a intendenta en Morón por el espacio de Consenso Federal, que finalmente no tendrá internas ni en este ni en distritos vecinos, donde se habían presentado entre tres y siete listas.

Esta semana la Junta Electoral bonaerense publicó las boletas que fueron oficializadas por las alianzas políticas y hubo más sorpresas de las que dejó el cierre de inscripción del 22 de junio. En Morón el lavagnismo tenía tres listas. Pero la que encabezaba José Duhalde se bajó sola porque su principal impulsor, Domingo Bruno, finalmente va tercero en la lista Seccional. Una tercera, que llevaba a Néstor Zárate como precandidato a intendente (por Urtubey) quedó en el camino.

«No sé quién es. Conozco Zárate Brazo Largo», ironizó Cassese en la mesa con sus propios candidatos. El peronista Juan Letoill y la ex concejal socialista Adriana Kreiman aparecen en los primeros lugares para concejal. «Duhalde es un amigo. Vamos a incorporar a todos», indicó la exdiputada, que tiró varias migas hacia sus compañeros del Frente Todos. Actualmente es asesora del intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, que este año buscará la reelección.

En el encuentro no estuvieron dirigentes de otras listas, ni siquiera Bruno (dice que prescinde de apoyos en el PASO), pero pasó a saludar la segunda candidata seccionald el Consejo Federal Vanesa Temporeti.

De arranque, Cassese aclaró que investigó a todos sus candidatos y que ninguno tiene prontuario. «Si hay algo sucio lo vamos a extirpar, como hizo mi padre en su momento cuando lo hicieron firmar la compra de un tomógrafo que no servía para nada y se fue, antes de que estallara el escándalo de las cloacas de Macri», dijo. Fue el primer palo hacia el Gobierno, de una larga serie que incluyeron a Vidal y, por supuesto, al intendente y candidato macrista Ramiro Tagliaferro.

«Los chicos se mueren de frío en las escuelas. Nosotros no lo vamos a permitir como madres», sostuvo. De fondo, en el primer piso de la confitería La Moneda, se pasaban imágenes del 2001, presentadas como «la peor crisis». No faltaron tampoco elogios a la gestión del expresidente Duhalde y a su ministro Lavagna. Claro que no fue él sino Remes Lenicov quien se encargó de salir de la convertibilidad (1 a 1).

«Ese año tuvimos superávit gemelo, fiscal y comercial». Todo tuvo que ver con el ajuste y la devaluación. Pero en aquél momento no se denunciaba como ahora. El 54% de pobres que dejó Duhalde lo dice todo.

Historia política al margen, Cassese denunció que la «grieta es una trampa», pero trató de amigos a «Vero Magario», Hugo Curto y Mario Ishii. «Lavagna tiene un equipo maravilloso. No dijo que es el mejor de los últimos 50 años porque estos inútiles quemaron esa frase».

«Acá no estamos para sacar un concejal o no. Vamos a ganar la elección. Venimos a cambiar la historia del distrito. Hay una gran trampa electoral, donde te ponen a elegir entre dos extremos, como si todo fuera blanco y negro. Y la vida no es así, hay grises», acusó Cassese.

En cuanto a su plan de gobierno, prometió ampliar la zona municipal de colección de residuos (sin salir de la consesión), lanzar un plan de médicos de cabecera y poner a las entidades intermedias a controlar todos los servicios públicos.