El lavagnismo pelea contra la polarización extrema y confirma que tendrá internas en Morón e Ituzaingó

Confirmadas las principales fórmulas presidenciales, la que alguna vez se pensó como la «ancha avenida del medio» terminó en un callejón del que intenta salir ante la visión de «polarización extrema» que analizan las consultoras y que obliga al Gobierno a poner todo en las PASO. Roberto Lavagna intenta sostenerse en ese camino, con el ruido interno que generaron las peleas del cierre de listas, las imposibilidad de cuajar criterios en tan poco tiempo y la falta de recursos para afrontar una campaña nacional. No es casualidad que sea de las pocas fuerzas que tendrá internas en agosto.

Esto no ocurririá a nivel nacional o provincial, pero sí en distritos como Morón e Ituzaingó, donde finalmente fueron oficializadas dos y tres listas respectivamente. En Ituzaingó quedaron la mitad. En Morón se bajó la de José Duhalde, en parte porque el dirigente que iría como primer concejal, el barrionuevista Domingo Bruno, va tercero en la boleta seccional.

«Están polarizando la elección forzosamente. Quiere un cambio, pero el cambio es Lavagna», sostiene Bruno, quien en estas PASO se mantiene al margen de la interna. «En los medios están dos listas y los demás no existen. La gente dice otra cosa en la calle», agrega.

En su caso la campaña real arranca después del 11 de agosto, pero auspicia a encarar una elección digna, cercana a los 15 puntos. Dice que «el voto se define a la hora de votar». Y se mantiene en la tercera vía: «Aquellos que hicieron un desastre por 12 años que tienen la varita mágica cuando nos dejaron el ruina? o estos que hicieron otro desastre y me hacen  pagar $74 mil de luz en el sindicato… Al momento de votar puede haber sorpresas. Si la gente piensa no puede votar a ninguno de los dos, porque son mentirosos. Nosotros no creemos en las encuestas. Son totalmente tendenciosas».

No son pocos los desafíos para esta fuerza variopinta, que reúne a peronistas tradicionales (desde ex duhaldistas hasta los nobeles seguidores del conservador Urtubey), peronistas de izquierda (Libres del Sur) y a progresistas del GEN.

«Tenemos algún problema con los fondos electorales. Los que se fueron destapan un pozo, sacan un bolso y tienen la plata. El Gobierno dibujo un poco los números y la tiene», sostiene Bruno, en ese equilibrio equidistante entre los K y MM.

Orgánicamente no respalda a nadie en su municipio, donde es concejal (de Tercera Posición). El secretario local de los gastronómicos se abrazará a quien gane. Confirmó (antes de que actualicen las listas en la Junta Electoral) que habrá internas. Por un lado Marina Cassese, en compañía del peronista Juan Letoil y la exconcejal socialista Adriana Kreiman.

Una foto difícil de imaginar 20 años atrás. Por otro lado, el hermano menos conocido de los Zárate. Néstor es abogado y referente de Urtubey, en la listas de concejales lo siguen Néstor Martínez Argüello y Marta Elías, de Libres DS.

En Ituzaingó, el inversionista y ex funcionario descalcista Osvaldo Marasco volverá a competir en una PASO, esta vez adentro de Consenso Federal, pero sin dejar de recurrir a los propios familiares. Sergio Adrán Marasco aparece como concejal.

Competirá con su exconcejal Sergio Crego, que ingresó por la lista de Cambiemos en 2015 (la que guiara Marasco hasta que resignó fiscalizar) y renunció dos años más tarde. Lo acompaña el peronista y exfuncionario Juan Gustavo Colli.

En tercero en la interna es el concejal y exmassista Roberto Altarrui. Abogado, asesor de Marasco, ex empleado municipal también lleva a un peronista como concejal, Alberto Nahuel Farberoff, seguida de una del GEN, Miriam Guelfi.