Ituzaingó SA: La red político estatal que construyó Descalzo para ser reelecto y que incluye a varios dirigentes opositores

Aunque es un ícono del peronismo de la Primera Sección, La Cámpora no le permitió a Alberto Descalzo encabezar la lista de senadores provinciales por el Frente de Todos este año, y dejar a su descendencia (Pablo) en el Municipio. Buscará entonces su sexta y última reelección, dotado de una red política cuyos hilos van mucho más allá de la boleta oficialista.

Hace 15 años atrás el Fiscal general de Morón, Federico Nievas (quien sigue en el cargo), ordenaba al fiscal Alejandro Jons cerrar y archivar la denominada «causa ñoquis», que había investigado y acusado al intendente de repartir sobresueldos entre sus referentes políticos cercanos, a través de la contratación de familiares, en lugares en donde no cabían físicamente. Descalzo, hasta entonces duhaldista y efímero minsitro de seguridad del gobernador Ruckauf, acababa de pasarse a las filas del kirchnerismo y empezaba una nueva campaña, bajo otro signo en la estructura del PJ.

Descalzo terminó siendo desde un pequeño municipio de 160 mil habitantes el referente que, en años anteriores, fue para el duhaldismo el exsenador Horacio Román. Un todopoderoso que se jubiló el día que Página 12 le dedicara un carpetazo.

Esta mañana, el portal «San Martín Noticias» volvió al ruedo sobre aquella denuncia, al sostener en una nota que el estado municipal tiene contratados a dirigentes del espacio de Roberto Lavagna. Nada ilegal, a no ser que la Justicia compruebe que se trate de una estafa al herario público. Algo que se negó a llevar a juicio hace 15 años, tras el pedido del fiscal.

Posted by Sandra Rey on Tuesday, July 30, 2019

 

En aquella causa iniciada en 2002 la denuncia era mucho más pesada y concreta. La fomentaba el senador provincial Ricardo Vallarino, frepasista y aliado del gobernador Solá. El abogado querellante era nada menos que el exconcejal Sebastián Sanguinetti, quien años después del Frepaso, decantó también en el kirchnerismo, previo paso por Nuevo Encuentro.

En 2004 el exfiscal Jons había citado a declaración indagatoria a 14 concejales oficialistas y 30 familiares directos de funcionarios de Ituzaingó. Eran tiempos de real y extrema, por lo que el HCD se había achicado a la mitad y reducido haberes.

La nota de hoy de «SM Noticias» recuerda parte de aquél escándalo (impune), para contextualizarlo en su denuncia sobre  «familiares directos de dos de los tres precandidatos a intendente de Consenso Federal que competirán en las PASO, Osvaldo Marasco y Roberto Altarrui, los que cobran, sin presencia ni funciones, sueldos cercanos a los 50 mil pesos».

Sergio Adrián Marasco, sobrino del millonario exsecretario de Planificación y primer precandidato a concejal, «aparece como director general en una nómina de empleados de planta transitoria en el Municipio de Ituzaingó», según SMN.

«Nicolás Altarrui Muschera también figura en planta transitoria de la Comuna, con un importante salario, sin que se le conozca responsabilidad alguna en el esquema de gobierno», afirma ese medio. Y agrega que Noelia Gilmour, precandidata del exconcejal Sergio Crego, la tercera línea interna del lavaganismo local, «se desempeña en el área de Cultura».

Si fuesen sólo nombramientos sería por lo menos debatible la manera en que este sector de la oposición construye su estructura. Pero los tres están cortados por la misma tijera y el común denominador es Marasco. Crego (ex yerno del empresario Traverso) entró como concejal en 2015 por Cambiemos, en la lista que armó Osvaldo. Cuando en el PRO se dieron cuenta que los había traicionado ya habían pasado las Primarias. Desde entonces se dedicó a destruir desde adentro a la única fuerza opositora en el distrito. Sus referentes terminaron renunciando y pasándose al bloque de Descalzo.

También hizo daño al subirse sobre las denuncias de aportes truchos de 2017. Su letrado fue el abogado Altarrui, quien llegó al HCD por el Frente Renovador también en 2015. Tiene un estudio en las oficinas de Marasco. Ambos sostuvieron la teoría de que Cambiemos había truchado sus aportes. Dato curioso: Marasco y su hermano Eugenio figuran como aportantes en efectivo en las campañas de De Narváez y la UDESO, lo cual era moneda corriente hasta 2017.

Osvaldo Marasco, en sus tiempos de secretario de Planificación de Ituzaingó (fuente: Ekos/ Albano)

Marasco hace campaña en la vía pública pero en sus carteles, por ahora, Lavagna no aparece. Se quemó tanto que en 2017 buscó sacar del camino al Movimiento Evita en la interna del randazzista «Cumplir», pero no pudo superar esas PASO.

Por eso, aunque volvió a las pistas este año con sus aliados para colar dirigentes peronistas en las listas, ya no es él quien ocupa el lugar de candidato satélite del descalcismo. La elegida en este caso es Sandra Rey. La exsecretaria de la Producción del Municipio zollozó en cámara al contar cómo fue la supuesta pelea con Descalzo, en una reunión de Gabinete en la que le habían prohibido ir a internas. Fuentes del lavagnismo contaron que intentó meterse en esa interna, aunque finalmente no lo logró y se presenta como precandidata a intendenta por el partido vecinal Ituzaingó Positivo.

No es difícil de imaginar quién promueve a esta candidata, que tiene una presencia publicitaria incongruente con su capital político: Afiches, pintadas, mensajes en avioneta, redes sociales y por supuesto entrevistas en TV y Radio. Es una vía de escape para aquellos que quieren votar por un cambio en el Municipio. No es el único partido vecinal. Está también el «Sí» de Walter Elías, que en 2017 sirvió para que los vecinos recibieran en sus casas boletas cortadas de Cambiemos, con la opción muncipal de esa otra fuerza. Fue por ese motivo que superó las PASO. En octubre ganó el macrismo.

La crisis fiscal que sufrió el Municipio en 2015 tras la campaña se pagó en 2016 con un ajuste que hasta la oposición aplaudió, bajo el eufemismo de «ahorro». La Rendición de Cuentas de 2015 homologó una deuda de $135 millones. Aunque la RC de 2016 indicaría que la acumulada «se redujo a $157 millones» en 2016, sobre un ejecutado de $962 millones.

En tiempos de organicidad partidaria, Descalzo ganaba internas y gobernaba. Ahora suma de todas partes. Hoy tiene entre sus filas (en el Estado) a peronistas, massitas, a ex progresistas, a sabbatellistas, lavagnistas y hasta a los ex macristas.

El contexto nacional lo terminó por ayudar. Pero antes de que Massa volviera con Cristina Kirchner le había sacado concejales al FR. El socialista K Ariel Basteiro no pudo tener su interna a intendente, ni siquiera con el respaldo de La Cámpora. No hay registro público del personal municipal, algo que en Morón está obligado por ordenanza. Como tampoco se transmiten las sesiones del HCD, en tiempos de redes sociales que sí sirven para difundir el aparato de prensa.

El gasto político es inmenso. Y contrasta con la campaña del opositor Gastón Di Castelnuovo, que sólo aparece en las redes, pese a contar con el respaldo del Gobierno Nacional y Provincia, donde entienden a la política de manera muy distinta.

Nota vinculada:

https://www.lanacion.com.ar/politica/investigan-la-contratacion-de-100-noquis-en-ituzaingo-nid640833