El Frente de Todos se impone por amplio margen en Nación y en la Provincia y hasta mete un batacazo en Morón

El peronismo-kirchnerismo se impone con holgura a nivel nacional. Y sorprende la distancia que el precandidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, le saca a María Eugenia Vidal. El diputado se acerca al 50%, una marca histórico que difícilmente un no peronista pueda alcanzar alguna vez en este populoso distrito, frente a 32,7% de la mandataria actual. En el tercer cordón del GBA y la zona Sur la diferencia es totalmente abrumadora. Soplan vientos de cambio, pero esta vez son de regreso para el peronismo.

Como se preveía, los demás postulantes se ubican muy lejos. Eduardo “Bali” Bucca -el precandidato de Consenso Federal apadrinado por Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey- obtiene el 5,8%, mientras que Christian Castillo, en representación de la alianza de partidos de izquierda denominada Frente de Izquierda-Unidad, llega al 3,2%.

La alianza NOS, que se presenta como férrea opositora a la legalización del aborto, también supera las PASO, con el 1,6%. En cambio, el Movimiento de Avanzada Socialista (0,6%), el Frente Patriota (0,2%), el Partido Dignidad Popular (0,2%) y el Movimiento Organización Democrática (0,1%) no alcanzan el piso de 1,5% necesario para competir en las generales de octubre.

En el desglose de la Provincia, Kicllof logra amplia diferencia en distritos como La Matanza (61,1% a 21,3%), Florencio Varela (62,3% a 19%), Esteban Echeverría (55,2% a 26%), Avellaneda (53,2% a 30,3%), Malvinas Argentinas (58,9% a 23,8%) y Quilmes (52,1% a 30,9%), entre otros.

En la Provincia, que representa el 37% de todos los votos del país, con 12.515.361 electores habilitados, el nivel de participación se ubicó en 76%, similar a las PASO de 2015, cuando fue de 77%.

La fórmula Fernández-Fernández se impone toda la Zona Oeste, al igual que la de Kicillof-Magario. Esto levantó a los intendentes con mala imagen y dinamitó a otros que parecían casi garantizada la reelección.

En Morón, el macrista Ramiro Tagliaferro sufrió una sorprendente victoria a manos de Lucas Ghi, que no encontró escollos en la interna contra Hernán Solito (que fue con lista corta y pocos respaldos). El resultado a esta hora marca 44% para Todos y 36.4% para Juntos por el Cambio en la categoría Intendente. En 2017 Cambiemos se había impuesto con el 47%.

La duda que se presenta en este distrito es la interna de Consenso Federal, con Marina Cassese (54%) y Néstor Zárate (46%) y un total de 7.24%.

En Ituzaingó la fórmula nacional y provincial levanta a Alberto Descalzo (Todos) al 43% de los votos, contra el 31% de Gastón Di Castelnuovo (JPC). La interna de Consenso Federal, que superó los 8 puntos, la estaría ganando Osvaldo Marasco.

En Hurlingham la diferencia fue abrumadora entre el intendente Zabaleta, del PJ, y Lucas Delfino: 52% a 28%, muy lejos de las PASO de 2017.

En Merlo, Gustavo Menéndez se sacó de encima la interna ante Raúl Otahcehé y no tendrá problemas en ser reelecto en octubre. Su espacio superó los 60 puntos y el intendente el 75% en las Primarias del Frente de Todos. Lejos quedó Juntos por el Cambio (18%), donde además hubo una interna pareja entre los candidatos locales Zencich y Centurión (55 a 45). Allí Consenso  Federal apenas superó los 5 puntos, con tres candidatos a intendente (Marino gana con el 39%).

La sorpresa (no tanto) es Moreno, donde una vez más la interna y la mano de La Cámpora vuelve a tener más peso que un intendente. Walter Festa había limpiado a Mariano West en 2015 con todo el respaldo del Gobierno. Ahora debía enfrentar a seis listas. Con el 70% de las mesas escrutadas, Todos supera los 61 puntos. El 24.7% corresponde a la candidata a intendenta Melina Fernández, que llegó con respaldo camporista. Segundo se encuentra Festa, con el 18.7%.