Nueva protesta, esta vez frente al despacho de la jueza, para evitar la restricción horaria al Aeropuerto de El Palomar

Empleados de la aerolínea FlyBondi se presentaron hoy frente al Juzgado 2 de San Martín en busca de visibilizar a la jueza que restringió los vuelos del Aeropuerto de El Palomar entre las 22 y las 7 am, a partir del próximo jueves 26 de septiemmre.

Entre otros reclamos, pidieron una prórroga para reubicar a los pasajeros que ya tienen sus tickets. La maniobra, ya presentada por la empresa, fue desestimada ayer. Las aerolíneas low cost que operan en la terminal del Oeste, como Jetsmart, avisaron que van a tener que reducir sus servicios y podrían caerse algunas rutas. La Casa Rosada culpa al kirchnerismo por las «trabas» judiciales, pero no habían apuntado directamente a la jueza Martin Forns hastas esta mañana.

Los trabajadores del Aeropuerto, junto a vecinos e incluso comerciantes de El Palomar, remarcaron que “hay más de mil puestos de trabajo en juego”. Y no sólo eso: “A partir del 26 de septiembre hay que restringir las operaciones con una medida inédita en el mundo por una denuncia que hizo una familia y la jueza Martina Forns: solicitamos derecho a una prórroga para operar en horario nocturno, porque no sólo se afectan los puestos de trabajo, sino a la gente que ya tiene sus vuelos comprados”, explicó en declaraciones a TN Adrián Cevallos, secretario gremial de la empresa.

“Nosotros arrancamos a las 6 de la mañana y terminamos a la medianoche, pero no tenemos vuelos nocturnos: no tiene sentido esto”, agregó.

Sin embargo, después de que la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC) presentara ante la Justicia un informe con la descripción de las medidas de mitigación de ruidos en el aeropuerto de El Palomar, la jueza rechazó el pedido oficial de la prórroga.

Todo comenzó ​con la denuncia de una familia de la zona, que advertía que se veía afectado el «derecho al descanso». El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, había advertido que la operatividad del aeropuerto ubicado en la zona oeste del conurbano estaba bajo «serio riesgo».

Según fuentes del ministerio que conduce Dietrich, el organismo de aviación había presentado el informe con los procedimientos que reducen el ruido de motores durante las fases de despegue y aterrizaje.

​La empresa había presentado un plan para reducir el impacto del ruido en la zona. Estos eran los principales puntos: a) la utilización preferencial de la cabecera más alejada a la zona residencia; b) el empleo de un motor (en vez de los dos) para desplazamiento de las aeronaves; c) el incentivo de la utilización del GPU (Unidad de Energía en Tierra) en vez del APU ya que su nivel de emisión sonora es insignificante; d) la prohibición de prueba de motores en horario nocturno y la prohibición de aeronaves que no están certificadas en cuanto a emisiones sonoras según la OACI; e) la instalación de barreras de absorción de ruido como paneles y de barreras vegetales. La jueza rechazó sin embargo las propuestas.