El Primer presidencial fue mejor aprovechado por los candidatos extremos: Ni Macri ni Fernández explicaron nada

El primer debate presidencial, que se llevó a cabo en la Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe), no dejó en claro qué piensa Alberto Fernández, ni por qué Mauricio Macri cree que deber reelecto. Los cruces más picantes salieron desde los candidatos extremos, que en las encuestas no llegan ni a dos puntos. Un resultado que le alcanza al que va primero.

Para los grandes medios, todo se concentra en los dos primeros candidatos. Fernández no llevó a su vice, Cristina Kirchner, borrada de la campaña del peronismo, lo que desde el principio descolocó al Gobierno. En cambio, usó la figura de Daniel Scioli, a quien volvieron a echar mano para confrontar con Macri. En aquel debate de 2015 «el que mintió es el Presidente», empezó el ataque Fernández. Su estrategia fue similar, pero con los datos de la economía de hoy.

Scioli nunca dijo lo que iba a hacer, sino lo que pensaba hacer Macri. Fernández prosiguió con tono de spot, por ese sendero. Utilizó el «saben lo que pienso» (¿?) y datos sueltos para desacreditar al Gobierno. El Presidente lo acusó de «seguir con el dedo acusador», y por otro lado de utilizar eufemismos para no definir si Venezuela es o no hoy una dictadura.

Lavagna consigue explicar la economía con términos técnicos. Pero su apatía política le bajaba el tono al debate. Lo encendieron Del Caño, Centurión y Espert. Extremos, uno pidió aborto local y hasta un minuto de silencio por los muertos en Ecuador (mientras Lenin Moreno cierra un principio de acuerdo con los indígenas y desmonta revuelta social).

Centurión se proclamó a favor de la vida. Y Espert dejó muy en claro que va a terminar con el negocio de la política en el Estado y el «curro» de los derechos humanos y los piqueteros. Los extremos fueron los más duros con Alberto Fernández, a quien acusaron de abortista y de cómplice de la Iglesia retrógrada al mismo tiempo (por derecha y por izquierda). No obstante, la izquierda no le roba votos al peronismo. En cambio los otros sí esmerilaron el caudal de Macri.

El primer tema del debate fue Relaciones Internacionales y abrió el candidato Fernández y llamó a «volver a potenciar el Mercosur». Se quejó del acuerdo con la Unión Europea y de la «letra chica» del trato.

Del Caño se acordó del levantamiento de Ecuador y saludó a su pueblo. «Se está aplicando en Ecuador un violento ajuste», dijo. Pidió un minuto de silencio por los muertos en Ecuador. «Mauricio Macri es un lamebotas de Trump», acusó y llamó a que el pueblo venezolano sea el que solucione el problema en su país.

Gómez Centurión, por su parte, pidió que «Argentina pueda sostener sus pretensiones sobre la Antártida» al mismo tiempo que la soberanía de las Islas Malvinas.

Espert «agradeció» que el Gobierno de Macri «nos haya sacado de la cloaca de las relaciones internacionales» que achacó a la administración kirchnerista. «En Venezuela hay una dictadura asesina», opinó y apuntó a la defensa del régimen que hace Alberto Fernández.

«Malvinas es un tema irrenunciable», expresó Lavagna y también mostró preocupación por el acuerdo con la Unión Europea por los términos desconocidos del pacto.

Finalizó Macri: “Cuando llegamos Argentina era uno de los países más aislado del mundo». «Nos fue muy bien, abrimos más de 200 mercados» y contó que gracias al comercio con China se sumaron más de 50.000 puestos de trabajo. «La expresidenta condecoró al dictador Maduro», sostuvo.

“No alcanza con las fotos, ni con un G20” en 7 meses no ingresó un centavo», le replicó Fernández a Macri sobre los acuerdos internacionales.

Economía y Finanzas
Del Caño propuso una banca estatal pública al abrir el tema Economía y Finanzas. «Queremos la estatización de todos los recursos estratégicos», pidió retrotraer las tarifas de servicios públicos y sumar ayudas sociales, entre otras.

Gómez Centurión apuntó al tratamiento fiscal y propuso que los trabajadores no paguen el Impuesto a las Ganancias. Consideró que las retenciones son confiscatorias: «El campo necesita que le saquemos el pie de la cabeza». Pidió ayudar a pymes con una menor carga impositiva.

Espert apuntó a los «ganadores» del sistema, «los empresarios prebendarios», a los políticos y a los sindicalistas». Habló de 5 millones de trabajadores en negro como problema acuciante. «Es la única economía de este tipo en el mundo que lleva 8 años de estancamiento», aseveró Lavagna y culpó a los dos últimos gobiernos.

«La Argentina hace décadas que tiene una economía desordenada», afirmó Macri y admitió que pensó «que iba a ser más fácil ordenar la economía». El Presidente reconoció que el último año y medio fue muy difícil para los trabajadores.

«El Gobierno de Macri fracasó rotundamente en la economía», culpó Fernández y habló de desempleo y pobreza. «Usted Presidente va a dejar 5 millones de nuevos pobres», dijo y propuso volver a generar consumo. Llamó al consenso entre sectores productivos para reactivar la economía. «Algún día va a tener que explicar a donde se fueron esos dólares», le apuntó sobre el préstamo del FMI y la fuga de divisas.

Derechos Humanos, Diversidad y Género
Empezó la exposición Gómez Centurión con su oposición a la ley del aborto: «Nadie puede decidir sobre la vida de un bebé». Espert apuntó contra los gobiernos de izquierda y acompañó con Gómez Centurión el rechazo al «curro de los derechos humanos».

Lavagna se refirió al hambre en la Argentina y aplaudió la emergencia alimentaria que finalmente se aprobó en el Congreso. «Es inaceptable que en el siglo 21 haya desigualdades entre varones y mujeres», afirmó a su turno Macri, quien le dio mucha relevancia al tema de género.

«El colectivo feminista es el que más debe llamar nuestra atención», remarcó Fernández y acusó al Presidente de subejecutar el presupuesto en cuestiones de género además de prometer un Ministerio de la Mujer si es electo. «Hay que tender a la legalización», expresó y llamó a «terminar con la hipocresía».

Del Caño se refirió al encuentro feminista que se realiza en La Plata y dijo que las mujeres «son las que más están sufriendo con esta crisis». Se ocupó de defender el aborto legal.

Educación y Salud
«Estamos en problemas con la educación», sostuvo Espert y pidió limitar el derecho de huelga en el sector y los paros «Baradel». Propone arancelar la universidad pública y poner exámenes de ingreso. También llamó a sacarle las obras sociales a los sindicatos.

Macri habló de la revolución tecnológica y mencionó las pruebas Aprender. «Los resultados fueron impresionantes», contó sobre los avances educativos. «Le estamos dando a los chicos las herramientas para los trabajos del futuro», afirmó. Defendió los avances de su gestión en el PAMI.

«Si hay dos cosas que no atendió el gobierno de Mauricio Macri fueron la Educación y la Salud», atacó Alberto Fernández y recordó el maltrato a trabajadores del CONICET y científicos. Del Caño también se enfocó en el rol del Gobierno: «Está claro que Mauricio Macri es un enemigo de la educación público».

Gómez Centurión propuso crear escuelas técnicas y de oficio. Apuntó contra las «mafias sindicales» en la educación pública.

Conclusiones
«Toda la clase política tenemos la obligación de que hay un futuro mejor», dijo Lavagna. «Volvió el dedito acusador, la canchereada; el kirchnerismo no cambió», sostuvo Macri y dijo que «volver a traer los problemas del pasado no nos va a ayudar».

«Otra vez nos endeudaron, cerraron empresas, dejaron a la gente sin trabajo», fustigó Fernández a Macri y llamó a «volver a la Argentina productiva». De Caño se dirigió a los jóvenes que la están pasando mal y puntualizó sobre el trabajo y la educación.

«El fracaso sistemático de la Argentina es político», consideró Gómez Centurión y retomó su oposición al tema del aborto. Espert elogió el debate, se refirió a la «grieta» y propuso a su fuerza política para evitar el triunfo del kirchnerismo.