La candidata de Consenso Federal en Morón pateó el tablero: Dice que su renuncia es «indeclinable» y pide el voto para Ghi

El armado electoral de Consenso Federal Morón terminó igual que su cierre de lista local: en un bochorno. Es que la candidata a intendenta Marina Cassese, que siempre se mostró de un lado de la grieta y hace al menos dos años que trabaja para la gestión de Zabaleta en Hurlingham, presentó la renuncia en forma “indeclinable” y pidió el voto para Ghi.

La situación estalló a comienzos de la semana pasada y la situación interna ya era tensa desde julio. La exconcejal y ex diputada duhaldista jugaba a dos puntos. Hoy no dio lugar a dudas sobre situación con un comunicado en el que declara su respaldo a Lavagna, «al mismo tiempo que solicito a los vecinos de Morón que acompañemos a Lucas Ghi», el candidato a intendente del Frente de Todos, que cuenta con el respaldo de Zabaleta, referente del PJ y de Alberto F.

En el seno del lavagnismo de Morón, que hace una semana presentaba al presidenciable en el Colegio de Abogados, aseguraban que la renuncia de Cassese “no fue aceptada” porque era “tarde”. Pero en la lista, oficializada, que publicó la Junta Electoral bonaerense, su nombre aparece con la aclaración “renunció”, sin modificar los cargos a concejal.

Habrá que ver cómo quedan estos nombres en la impresión de la boleta de Consenso. En principio, trascendió que la pelea fue por los lugares en la lista de concejales, que encabeza el peronista Juan Letoil y sigue la referente de Libres del Sur Marta Elías. Ellos fueron a Primarias en agosto en las boletas de Cassese y de Néstor Zarate, en cada caso.

Sin embargo, en el sector ganador (54 a 46%) se produjo un quiebre. Cassese habría intentado arrastrar a Letoil como candidato a intendente. La socialista Adriana Kreiman, que estaba segunda en su lista, hoy aparece en octavo lugar.

Si Consenso Federal llega al piso (8.66%) para acceder a las bancas del HCD, puede haber reacomodamientos. Pero la interna ya hizo bastante ruido. La concejal del GEN Sandra Yametti, desentendida de la campaña local, se despachó a gusto ni bien se conoció el escándalo de la renuncia: “Los hechos nos demuestran que teníamos razón: resultaba imposible pensar en construir un espacio común con algunas personas que encararon la conformación del espacio con una mirada netamente oportunista, aventurera y especulativa, y ahí están los resultados, no nos equivocamos”.