Daniel Arroyo se reunió con el obispo y visitó un merendero en Hurlingham: «La prioridad es resolver el hambre»

El intendente Juan Zabaleta y el diputado nacional Daniel Arroyo, quien se perfila como posible ministro de Desarrollo Social en un eventual gobierno de Alberto Fernández, recorrieron esta mañana el Centro Educativo Complementario “Casa del Niño”, en el municipio de Hurlingham. Además, se reunieron con el obispo de Morón, Jorge Vázquez, quien las últimas semanas pidió porque que se termine la grieta pero volvió a hacerle un guiño al peronismo.

Los funcionarios también mantuvieron encuentros con trabajadores del INTA, con emprendedores de la economía social y con supermercadistas que forman parte del programa de precios que implementó el municipio para garantizar el acceso a los alimentos a los vecinos.

“Agradezco a Daniel Arroyo por estar aquí junto a los más de 100 merenderos que tenemos. Daniel coordina los programas de políticas sociales de Alberto Fernández, del Frente de Todos, y estamos muy entusiasmados, porque hace 15 días se lanzó el programa de lucha contra el hambre, que tiene que ver con que los pibes y las familias puedan comer en sus casas, que en la Argentina de los alimentos no haya hambre, y desde ahí poder pensar en la recuperación del trabajo, porque estas políticas son los ordenadores de la sociedad”, destacó el intendente.

Y agregó: “Los intendentes tenemos que ser garantes de este plan de lucha, todas estas herramientas que venimos desarrollando, los programas de salud escolar, el trabajo con comedores, las canastas populares, lo va a unificar el futuro gobierno nacional, con un Estado que va a volver a proteger a los que menos tienen y a reactivar la economía”.

Por su parte, Arroyo manifestó: “Soy muy admirador del esfuerzo y la tarea de Juanchi, porque siempre está al lado de los más débiles. Nos encontramos con una Argentina que tiene muchos problemas, pero sobre todo tres: el problema del hambre, el endeudamiento de las familias, porque la plata no alcanza, y que está parado el trabajo, se cayeron los ingresos, siguen aumentando los alimentos y por eso hay más gente en los comedores”.

“Desde ahí hay que reconstruir, le tengo mucha fe a Alberto, a un gobierno que va a tener mucha capacidad de gestión y ha puesto la primera prioridad en resolver el problema del hambre”, completó.

Con el objetivo de atender la crisis económica que afectó gravemente a las familias, el Municipio puso en marcha una serie de políticas sociales que se articularon con la Universidad de Hurlingham, con referentes comunitarios y con comerciantes del distrito.

Entre ellas se encuentra la Red de Merenderos, que tiene como objetivo garantizar la buena alimentación y los controles de salud en los sectores más vulnerables; y el programa “Canasta Popular”, que ofrece productos básicos a precios accesibles en supermercados y comercios barriales.