Los intendentes, ya reelectos, irán a la carga para modificar la reforma que les impediría volver a presentarse en 2023

No se conforman con nada. El triunfo del peronismo le dio oxígeno a los caciques del Conurbano que, de acuerdo a la reforma política aprobada en 2016 en la Legislatura Bonaerense, no podrían volver a ser candidatos en 2023 debido a que la nueva Ley Orgánica de Municipalidades los habilita solamente a una reelección.

Incluso antes de las elecciones de octubre había señales claras de querer salir con una contrareforma, a contramano de lo negociado entre el massismo y Cambiemos. Son 95 jefes comunales los que están impedidos por ley a una segunda reelección consecutiva. Muchos son del PJ, pero también los hay de Cambiemos.

Ya en 2016 se hizo una contrareforma (en septiembre, semanas después de la reforma) que permitió a los concejales tener otros cargos en el Estado, si renuncian a uno de los dos salarios (por lo general al de concejal).

El poder que está en juego es mayor: Afecta a los intendentes de Ituzaingó (Alberto Descalzo), Lomas de Zamora (Martín Insaurralde), Ezeiza (Alberto Granados), Almirante Brown (Mariano Cascallares), Merlo (Gustavo Menéndez), Tigre (Julio Zamora), Avellaneda (Jorge Ferraresi), Esteban Echeverría (Fernando Gray) y Malvinas Argentinas (Leo Nardini), José C. Paz (Mario Ishii), Escobar (Ariel Sujarchuk), San Martín (Gabriel Katopodis) y Hurlingham (Juanchi Zabaleta), entre muchos otros del interior.

“Ya lo hablamos con Axel. Él está al tanto de lo que pensamos. Sabemos que no es algo que tenga buena prensa, pero es concreto: la gente opta por la continuidad en la mayoría de los casos porque las cosas se hacen bien. No es culpa del peronismo que el PRO no pueda encontrar referentes de peso en los distritos y que no puedan generar empatía con la gente”, dijo un intendente del conurbano al portal de Àmbito Financiero.

El problema para el próximo gobernador es que, en caso de apostar a la lógica de los ocho años de gobierno, sólo siete de los veinte intendentes del conurbano podrán acompañarlo como tales: Mayra Mendoza, Lucas Ghi, Juan Andreotti, Fernando Espinoza Juan José Mussi, Mariel Fernández y Andrés Watson.

No todos quieren volver atrás. Pero una cosa es el progresista Ghi, y otra el jefe del PJ de Morón, Jorge D’Andrea, que sostuvo semanas atrás que «si la gente los vota porque impedirles presentarse». Es una idea de democracia partidaria, basado en la alternancia, que tampoco entra en la cabeza de los lìderes sindicales (es secretario de ATSA Hurlingham). Pasò en tiempo en que el propio Sergio Massa, para diferenciarse del PJ y los K, avanzaba con idea progresistas y amenazaba a los gremialistas a terminar tambièn con las reelecciones eternas, que se consolidan en base al aparato y la prebenda, sobre el debate interno.

Fuente: Ambito y UM