Nacional B: Con el regreso al gol de Ákerman, Morón le ganó al puntero Atlanta 1 a 0 y hubo fiesta total en el Urbano

Con gol del histórico Damián Ákerman, Deportivo Morón derrotó 1 a 0 al líder Atlanta en el Nuevo Urbano; y sumó 3 puntos claves para acercarse a los puestos de arriba en el Grupo A del nuevo nacional B.

A los 35 minutos de la primera parte, el visitante se quedó con un jugador menos tras la expulsión de Jorge Valdez Chamorro, quien agredió a Nicolás Martínez.

A los 24 del complemento, Damián Akerman apareció debajo del arco de Juan Rago y puso el 1-0 para el conjunto local.

Sin más, el Gallo quedó 7° con 19 puntos, mientras que el Bohemio se mantuvo en la cima al cabo de la 13° jornada.

Atlanta jugó desde los 31 minutos del primer tiempo con hombre menos por una reacción poco inteligente de Jorge Valdez Chamorro, que dejó a su equipo con un jugador menos, justo en un momento favorable del partido.

El volante del Bohemio le pegó un golpe a Nicolás Martínez luego de una infracción del lateral de Deportivo Morón, y vio la tarjeta roja.

Para compensar el mediocampo fue reemplazado Walter Mazzanti, el jugador más desequilibrante en esa media hora inicial.

Tuvo su mejor chance Atlanta con un peligroso cabezazo de Luis López que tapó Julio Salva tirándose, a los 28 minutos.

Deportivo Morón contó con un par de llegadas carentes de puntería en el inicio, a través de sendos remates de Nicolás Ramírez y Fabricio Alvarenga.

Además, pasó cerca a primero con una media vuelta de Kevin Gissi a los 39, también sin la dirección adecuada, cuando el Gallo retomó la iniciativa.

En el inicio del segundo tiempo ingresó Akerman, en lugar de Ezequiel D’Angelo, quien sufrió la rotura del tabique nasal tras chocar con un rival, y su entrada fue fundamental.

El delantero cordobés avisó a los 13 con un frentazo que salió cerca. Y a los 24 minutos llegó al gol, el número 185 en su cuenta personal en canchas argentinas.

Lucas Pérez Godoy habilitó con un exquisito taco a Lucas Chacana, que desbordó y mandó el centro al medio del área. Ahí estaba listo y atento Akerman para meter el derechazo fulminante, de frente al arco.

Tuvo una breve interrupción el cotejo, entre los 18 y 22 minutos, porque desde la tribuna local se encendieron bengalas y un par de hinchas se subieron al alambrado. Luego el juego se reanudó y llegó el festejo de Morón.