La muerte del Juez Bonadío: Del abogado de Cristina a los familiares de la Tragedia de Once, cómo tomaron la noticia

El juez federal Claudio Bonadio murió hoy en su casa de Belgrano, a los 64 años. Fue el magistrado que más hizo para investigar al gobierno kirchnerista. Por eso no fue extraño que, ante su deceso, se encendiera la grieta en las redes sociales. Familiares de Once lamentaron su deceso, en tanto que el abogado K Gregorio Dalbón casi que lo festejó.

«La muerte lo salvó a Bonadío, va a evitar ser juzgado», apuntó el abogado (al menos en la faceta mediática) de Cristina Kirchner. Y relató: «Se murió un soberbio, se murió un tipo que le sacó el tratamiento de cáncer a (Héctor) Timerman. Lamento que se haya muerto porque me hubiera gustado que el Consejo de la Magistratura le de una posibilidad de defenderse de las arbitrariedades».

De todas maneras, aclaró que su muerte no lo alegra, y acotó: “Hubiera preferido que tenga una larga vida y que pague por todos los juicios que armó y la gente que metió presa y podrían estar en libertad hasta que una sentencia firme dicte lo contrario. La muerte le sienta bien».

Sobre las causas que Bonadío llevaba, Dalbón consideró que «con Cristina tenía un fetiche y una cobardía muy grande”, y agregó: “Cuando no tuvo fueros, no le dictó una prisión preventiva. El tipo esperó a que tenga fueros y con eso jugar al lawfare».

Bonadio fue el primer juez en llamar a indagatoria a la ex presidenta y actual vice Cristina Fernández de Kirchner en la causa conocida como dólar futuro, además de ser el que más veces la procesó y elevó a juicio oral y público.

Por el contrario, familiares de la Tragedia de Once lamentaron el deceso del juez que instruyó la causa que investigó la falla en el tren Sarmiento y descubrió un millonario vaciamiento, que determinó la prisión de los ex secretarios de Transporte, Jaime y Schiavi, de empresarios y funcionarios de segundo orden, y a la postre del exministro Julio De Vido.

Bonadio se encontraba de licencia. El año pasado, el juez se sometió a una intervención en la cabeza. Cuando se reintegró al juzgado a mediados de mayo, les dijo a sus colaboradores: “Los registros sobre mi muerte están exagerados”.

Bonadio, que estaba a cargo de la causa de los cuadernos de las coimas, tenía 26 años de carrera como juez federal de los tribunales de Comodoro Py.

El año pasado fue sometido a una intervención quirúrgica que lo mantuvo fuera de sus funciones durante varias semanas.

Durante el mes de enero se tomó licencia por vacaciones no gozadas. Y tenía previsto extenderla durante febrero, según consignó este medio el domingo pasado. El Gobierno buscaba negociar con el juez su renuncia, ya que el el kirchnerismo no tenía el número para impulsar la vía del juicio político y la destitución. El magistrado tenía tres denuncias por mal desempeño en el Consejo de la Magistratura.

El juez elevó a juicio más de cinco causas contra Cristina Kirchner, la citó a siete indagatorias en un solo día y le dictó nueve prisiones preventivas, seguidas de pedidos de desafuero al Congreso.

Además, Bonadio investigó a los hijos de la expresidenta, Máximo y Florencia. Cristina lo acusó de persecución política y lo calificó como el ejemplo del lawfare. Antes de desembarcar en la Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández dijo que Bonadio era uno de los jueces que iban a tener que explicar sus sentencias.