#19F: Una marea verde volvió a pedir por el aborto legal y seguro y repudiar a la sociedad «patriarcal» y la Iglesia

Miles de mujeres se concentraron frente al Congreso para impulsar la despenalización del aborto. La movida se replicó en un centenar de ciudades del país y de forma transversal, aunque con fuertes críticas al «patriarcado» y la Iglesia.

Este año la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito cumple 15 años. Y el Proyecto de Ley presentado en mayo pasado es resultado del consenso de más de 700 organizaciones feministas, de mujeres y disidencias, políticas, sindicales, artísticas, académicas y de Derechos Humanos.

“Este es el año, en 2020 será ley, será Justicia y será reparación”, se escuchó desde el escenario. El 19F fue un día de lucha federal: cien ciudades de todas las provincias del país articularon una columna vertebral que se plantó firme, desde el extremo sur hasta el norte, ahí donde los discursos y los actos antiderechos siguen condenando a las niñas a gestaciones obligadas.

“Niñas, no madres” decían muchos carteles, o “obligar a parir es tortura”, como se leía en la espalda desnuda de una chica que le daba la teta a su bebé con el orgullo de haber elegido su maternidad. Había llegado con otra amiga, también madre, convencidas de que sólo el aborto legal puede hacer de la maternidad un deseo real. “

Nosotras queremos pensar las crianzas de manera feminista pero mientras hayan quienes tengan que gestar obligadas es un privilegio de pocas”, dice. Se llama Mariela y parece que el bebé de siete meses no le pesara entre los brazos.

“Esta es una movida gigante, el crecimiento de esta marea no es nacional, trasciende las fronteras y ‘el caso argentino’ fue y eso muy importante para que eso suceda. Por Ni Una Menos y también por esta demanda por el aborto legal”, dice María Alicia Gutiérrez, socióloga e integrante desde el inicio de la Campaña que también 20 años de militancia.

“Pero en 2018 también había otros proyectos, esta vez la diferencia será que el que lidere será el del Poder Ejecutivo”.

Desde el escenario, la marea era conmovedora, como fueron conmovedores los saludos que recibió Norita Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, cuando se subió y juntó en su cuerpo diminuto los pañuelos y las luchas de tres generaciones. No podía faltar y no faltó, como tampoco faltaron Pila Minyersky o Nina Brugo que fueron jóvenes en los 70, que lucharon contra la dictadura y ahora están con sus juveniles muchos años defendiendo la autonomía de las decisiones y los cuerpos de las mujeres y las personas con capacidad de gestar junto a adolescentes, jóvenes y niñes.