HCD: En la Apertura de sesiones, Ghi aseguró que «el gran desafío de este año es equilibrar las cuentas municipales»

El intendente de Morón Lucas Ghi, encabezó hoy el acto de inicio del período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, donde trazó un diagnóstico sobre cómo recibió en Municipio: se quejó de deuda recibida, sin realizar grandes anuncios. Un discurso en sintonía con la Casa Rosada; y ante la mirada de Martín Sabbatella, su referente político.

«Cuando llegamos al Municipio, nos encontramos con una situación gravísima: un resultado financiero deficitario de mil millones de pesos y una deuda flotante, registrada al momento, de un valor similar. En Morón, concretamente, hubo estos cuatro años menos programas y políticas públicas que antes, mucho más personal y sin funciones, un deterioro impresionante en la capacidad operativa del Estado y una deuda y un déficit pasmosos”, señaló Ghi en su discurso.

Cuatro años atrás, desde su banca de concejal (había asumido en diciembre de 2015, aunque meses después pediría licencia) y con lágrimas en los ojos, Lucas Ghi escuchaba solemnemente como el intendente Ramiro Tagliaferro lo acusaba de dejarle una deuda de $180 millones y un estado municipal con excesivo personal y cuentas pendientes en materia de desagües, asfaltos y cloacas. «Vamos a terminar con las calles de tierra», prometió de nuevo el intendente hoy.

El acto se realizó, como siempre con el sabbatellismo, en el recinto de Brown y Belgrano. En primera fila estaban los funcionarios y legisladores nacionales: Sabbatella, titular de ACUMAR; Martín Marinucci, presidente de Trenes Argentinos; y la diputada nacional Mónica Macha (FT), además del Gabinete Municipal. Y, por supuesto, los 24 concejales.

Como Alberto o Axel, Ghi fijó posiciones, pero basó su discurso en la herencia recibda. «Solo quiero contarles que el 75% de la flota municipal se encontraba en estado de abandono. Rápidamente, volcamos recursos en compra de repuestos e insumos y reorganizamos la planta de personal para poder acondicionar y poner en marcha esos equipos abandonados.

El jefe comunal remarcó que «el gran desafío de este año es equilibrar las cuentas municipales, aumentando la recaudación y la cobrabilidad, pero, en forma simultánea, estamos comprometidos en elevar la calidad de los servicios públicos». A su criterio, durante cuatro años «se ajustó, pero no se gastó mejor: Mientras no había insumos para el Hospital Municipal (el problema comenzó en septiembre) se pagaban enormes publicidades con la cara del intendente».

Lo primero que hicieron tanto Tagliaferro, como ahora Ghi, es declarar el estado municipal en «emergencia». Sin embargo, ninguno achicó el Gabinete. Cambiemos mantuvo las Unidades de Gestión Comunitaria con la jararquía de Secretarías, un invento del propio Sabbatella para descentralizar la cobranza de tasas y establecer gestiones de territorio.

Ahora, Ghi redujo las UGC al rango de Direcciones, aunque las duplicó (de 7 a 14). Mientras que sigue mantienendo 17 secretarías, algunas con perfiles muy parecidos (Gobierno, Unidad Intendente, Jefatura de Gabinete y Secretaría General).

El intendente adujo la reducción de la recaudación que sufrió Morón el año pasado a la crisis y a la «falta de credibildidad» que tenía el gobierno. Explicó que trabaja en recuperar los márgenes históricos. A su vez, al mundo empresario y al comercio, le aseguró incentivos. «Vamos a implementar un esquema de beneficios de la Tasa de Seguridad e Higiene, al tiempo que pondremos en práctica un esquema especial de recupero de deuda morosa», expuso.

“Ya lanzamos el programa Morón compra a Morón, para promover que las empresas del distrito provean bienes y servicios a la comuna. Además, estamos a días de la primera Ronda de Negocios de la provincia, que se desarrollará en Morón, que ya sumó cerca de 400 empresas interesadas”, resaltó Ghi.

Otro pilar que buscará reforzar es el de la Seguridad. «Vamos a llevar a delante una intensa articulación con las fuerzas para garantizar la prevención y la lucha contra la inseguridad; aportando para ello recursos municipales, desde cámaras y domos hasta combustible y patrulleros, pasando por más personal idóneo y abordajes planificados”, remarcó Ghi.

A su tiempo, reflotó el plan Morón 2020, que ahora se llamará Morón 2030. Pudo haber fijado posición respecto del aeropuerto, que era la idea más cara de aquella maraña de ideas, pero evitó el asunto. A fin de cuentas es un tema de Nación.

“Estamos dedicando cada una de nuestras horas y nuestros días a recuperar la capacidad operativa del Estado municipal mientras solucionamos el grave problema de la deuda gigantesca que heredamos. Nos hicimos y hacemos cargo con compromiso, con fuerza y con esperanza de la reconstrucción de este Municipio; para dotarlo rápidamente de los recursos, las herramientas y las capacidades que permitan intervenir con eficiencia y rapidez en la recuperación de los miles y miles de moronenses que no pueden esperar más”, concluyó el intendente en el discurso tradicional.

La bienvenida estuvo a cargo del presidente del HCD, Jorge Laviuzza (FR). También asistieron la directora PAMI Morón, Valeria Zalazar; el director de IOMA Regional Morón Mariano Albistur Villegas; la presidenta del Consejo Escolar de Morón, Mabel Mesa; el vicario general del Obispado de Morón, Padre Jorge Oesterheld; y el Rabino Iosi Ludman.