Piden perpetua para el homicida del cantante de free style «Bosko», asesinado en una plaza de Haedo en 2018

La Fiscalía pidió prisión perpetua para el presunto autor material del crimen de Matías Valdetari, un músico de free style que en 2018 fue asesinado de un balazo por defender a su novia y unos amigos al ser asaltados en una plaza de Haedo.

El juicio, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de Morón, se inició el lunes y culminó ayer con los alegatos de las partes, donde el fiscal Patricio Pagani pidió la pena máxima para el acusado Andrés Osvaldo «Chucky» Muñoz.

Para el fiscal, Muñoz fue autor de los delitos de «robo agravado por el uso de arma, homicidio criminis causa (matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad) y portación ilegal de arma de guerra», ya que el crimen se cometió con una pistola Bersa calibre 40.

«Bosko», de 19 años, era un «freestyler» emergente, conocido en la zona oeste y en redes sociales por sus duelos raperos en las competencias o «batallas» que se organizan en plazas públicas y eventos de la movida.

El crimen ocurrió la madrugada del 21 de abril de 2018 en la plaza «Alegría» ubicada en las calles Alegría y Malaver, de Haedo, partido de Morón, mientras «Bosko», su novia y otros tres amigos jugaban al truco.

Según lo que se pudo reconstruir en el debate, dos jóvenes que se movilizaban en una moto se acercaron para preguntarles si conocían algún kiosco 24 horas en la zona, y luego de que les indicaran dónde quedaba, uno de los delincuentes se bajó del vehículo, exhibió un arma y les dijo que se trataba de un robo.

Las víctimas les entregaron dinero, un monedero, teléfonos celulares y otras pertenencias pero cuando se estaba por retirar, el ladrón armado volvió para revisar a una de las chicas y Valdetari salió a defenderla.

El músico se abalanzó sobre el ladrón, le aplicó dos golpes y le dijo a uno de sus amigos: «Dale, pegale, que el arma es de mentira».

El delincuente le contestó: «¿Así que es de mentira?», le pegó un tiro casi a quemarropa a la altura de la cadera y escapó con el cómplice.

Si bien los amigos salieron a pedir ayuda, buscaron al padre de Valdetari y éste lo cargó en un auto y lo llevó al hospital Interzonal de Haedo, el joven fue operado, pero como el balazo afectó arterias importantes, había perdido mucha sangre y falleció.

El día del crimen fuentes policiales habían informado a la prensa que se había comenzado a investigar el caso como un posible «ajuste de cuentas» vinculado a las drogas, ya que en la mochila de la víctima había estupefacientes.

Los testigos admitieron haber consumido LSD y marihuana en la plaza pero aclararon que se había tratado de un asalto y por el caso, la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Morón y la policía detuvieron a tres sospechosos, dos de los cuales acordaron penas en juicios abreviados y el restante, Muñoz, fue el único que llegó a debate oral.

Los otros dos condenados por el caso son Dante Ariel Castillo (23), quien recibió una pena de un año y 10 meses de prisión por el delito de encubrimiento -en su casa se hallaron los elementos robados a las víctimas-, y Abel «El Gordo» Acevedo (35), quien era el conductor de la moto y acordó una pena de 14 años por «homicidio en ocasión de robo».

A la hora de fundamentar la acusación, Pagani recalcó que la novia de Valdetari reconoció en rueda de personas a Muñoz como el autor material del crimen y que en la casa del imputado se secuestraron 12 proyectiles del mismo calibre que los usados en el homicidio.

El defensor de Muñoz, el abogado Gabriel González Carabajal, pidió la absolución, al considerar que su cliente no estuvo en el hecho y en caso de una condena, solicitó que sea por el delito de «homicidio en ocasión de robo».

Roxana Acosta, madre de «Bosko», estuvo acompañada durante los tres días de debate por familiares de otras víctimas de la inseguridad, como Beatriz Arrieta, madre de Nadia Arrieta, la joven asesinada el 1 de marzo de 2018 en su local de venta de regalos de Villa Tesei por un preso con libertad condicional que intentó abusarla y la degolló.

El TOC 4, integrado por los jueces Carlos Torti, Julia De la Llana y Gabriel Sotelo, pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes a las 10, cuando dará a conocer el veredicto.