Acuerdo UIA-CGT: Las empresas pagarán sólo el 25% del sueldo de los empleados en aislamiento (cobrarán el 75%)

La UIA y la CGT acordaron una salida al pago de salarios de abril y mayo. Las empresas podrán abonar el 25% del sueldo neto, mientras que el Gobierno subvencionaría el 50% por cada trabajador en blanco que no preste servicio por la cuarentena. En ese caso recibiría una quita del 25%. Al menos tendría garantía de cobro y de mantener ese puesto.

Según el texto que firmaron la UIA y la CGT, de cuatro carillas, quedarán excluidos de sus alcances “los trabajadores que hayan establecido con su empleador las condiciones en que prestarán servicios desde el lugar de aislamiento” y también los pertenecientes a los grupos de riesgo, es decir, los mayores de 60 años, embarazadas o con patologías preexistentes.

En el acuerdo se establece que “el monto que los empleadores deberán abonar como prestación no remunerativa o las asignaciones en dinero que se entreguen en compensación por suspensiones de la prestación laboral en este marco no podrá ser inferior al 75% del salario neto que le hubiere correspondido al trabajador en caso de haber laborado».

«Sobre este monto deberán realizarse la totalidad de los aportes y contribuciones por la ley 23.660 y 23.661 y el pago de la cuota sindical”.

También prevé que “quienes apliquen este marco normativo deberán mantener su dotación de trabajadores sin alteraciones durante un plazo igual a la vigencia de esta norma”.

El texto consensuado entre las tres partes fue firmado por los representantes de la UIA Miguel Acevedo y Daniel Funes de Rioja, y los dirigentes de la CGT Héctor Daer, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez y Antonio Caló, y figuran como participantes de este acuerdo los ministros de Trabajo, Claudio Moroni, y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.

También estuvo la Confederación General Empresaria (CGERA), de perfil kirchnerista e impulsor del «comité de crisis».

Lo que precipitó la discusión hace una semana fue el Decreto 376: el Gobierno se comprometió a pagar la mitad del sueldo de los trabajadores de las empresas en crisis (hasta $33.750 por empleado) y el descuento de contribuciones patronales.

De esta forma, la CGT planteó el martes pasado que que si el Estado pagará el 50% del sueldo de quienes están hoy sin tareas, el otro 50% podrían abonarlo las empresas para que los trabajadores puedan percibir sus salarios completos. La UIA rechazó esa propuesta porque considera que no sería justo que un empleado que no está trabajando cobrara lo mismo que alguien que está cumpliendo sus tareas. Para intentar una solución, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, propuso entonces que ambas partes y el Gobierno definieran un piso de porcentaje salarial para las suspensiones que se ubique entre el 50% que proponen los empresarios y el 100% que pretenden los gremios.

Las negociaciones se intensificaron luego de que este fin de semana los dirigentes sindicales le comunicaron a la Casa Rosada que bajaban su pretensión del 100% al 80%, pero los negociadores de la UIA desestimaron esa propuesta

El acuerdo al que se llegó hoy precisamente incluye un punto clave, que dice lo siguiente: “En el caso de que se declare aplicable en una empresa el pago complementario previsto en el Art. 8 del DNU 376/20 y sus normas complementarias, el monto de la asignación complementaria que abone la ANSES –que en ningún caso será inferior al valor de un salario mínimo, vital y móvil– será considerado parte de la prestación dineraria anteriormente ordenada, de manera que el importe a cargo del empleador lo complementará hasta alcanzar el porcentaje establecido”.

Las suspensiones dentro de este esquema ya fueron firmadas por el sindicato mecánico (con reducciones salariales de entre el 30% y el 40%), los gremios petroleros (que acordaron una rebaja de sueldos del 40%), los empleados de autopistas de AUSA, la industria del calzado, las cadenas de comida rápida, la aerolínea Flybondi y este lunes se sumaron los trabajadores textiles: la cámara acordó con el sindicato que encabeza Hugo Benítez que el personal suspendido cobrará durante tres meses una suma fija que oscila entre los 17.000 y los 20.000 pesos. La UOM fue y vino.

Alquileres

La CGERA solicitó  ayer también la suspensión del cobro de alquileres para comercios e industrias que suspendieron sus actividades por el necesario aislamiento social, preventivo y obligatorio. Además, los empresarios PYME plantearon la posibilidad de que el cobro de los gastos y expensas sea compartido entre propietarios e inquilinos.

En este sentido, su presidente, Marcelo Fernández, destacó que “el empresario tiene que afrontar salarios, gastos, sus deudas del giro comercial, y esto lo saca de su capital de trabajo, con serias posibilidades de perderlo todo, mientras que el propietario del inmueble no está resignando su renta, y su capital jamás estará en riesgo, que es el local mismo”.

Foto nota: Prensa CGERA