Procesaron al joven que violó la cuarentena y contagió a familiares y amigos en un cumpleaños de 15 en Moreno

El juez federal de Morón, Néstor Barral, procesó al empleado bancario de 24 años que violó la cuarentena para asistir a un cumpleaños de 15 y contagió de coronavirus a varias personas, incluido su abuelo, Luis María Suárez, quien estuvo internado varios días hasta que finalmente murió el 1° de abril. Barral además le trabó un embargo millonario.

Eric Torales quedó en la mira de la Justicia a mediados de marzo, pocos días después de regresar de Miami. En la Argentina todavía no regía la cuarentena total, declarada el 20 de marzo, pero sí ya estaba en vigencia la obligación de mantenerse en aislamiento por 14 días para quienes regresaran de países que integraban las “zonas de riesgo”.

Lejos de cumplir con la medida, Torales asistió el 15 de marzo a un cumpleaños de 15 de su prima, que se llevó a cabo en un salón de fiestas de Moreno, donde estuvo en contacto con decenas de personas y contagió a varios de ellos, por lo que se abrió una investigación judicial para determinar si había violado los dos artículos del Código Penal sobre la violación de la cuarentena y el contagio de enfermedades.

El fiscal de Morón, Santiago Marquevich, le tomó declaración a una docena de testigos, que declararon que durante la fiesta el joven Torales lejos estuvo de mantener la distancia social, sino que se acercaba a las personas, bailaba y tenía interacción directa con el resto de los invitados.

Un día después del evento, Torales comenzó a manifestar síntomas compatibles con el coronavirus. Fue atendido en la clínica Adventista de Belgrano y horas más tarde el Instituto Malbrán confirmó el diagnóstico. Con el correr de los días, se confirmaron contagios de otros invitados al evento, entre ellos el abuelo de Torales, Luis María Suárez, de 78 años, quien murió el 1° de abril.

En principio Torales fue acusado de homicidio culposo y ante la Justicia se negó a responder preguntas de manera virtual, ya que permanecía internado cumpliendo con la cuarentena. Ahora, sin embargo, el juez Barral consideró que el joven de 24 años no es responsable del homicidio y lo acusó por violar el artículo 203 del Código Penal pero con el agravante por la muerte de su abuelo y el contagio a otras personas, un delito que prevé una pena de hasta cinco años de cárcel. Además, le trabó un embargo de 50 millones de pesos.

Otro procesado

Torales no es el único. La semana pasada fue procesado Luca Singerman, el joven que regresó en Buquebús desde Uruguay a pesar de que se encontraba a la espera del resultado para conocer si estaba infectado con coronavirus. En el trayecto también tuvo contacto estrecho con decenas de personas que al arribar a Buenos Aires debieron cumplir con una estricta cuarentena en hoteles. Uno de los 400 pasajeros, un hombre mayor con patologías previas, murió días más tarde.

Por ese hecho, Singerman fue procesado por el juez federal Luis Rodríguez, quien entre otras cosas consideró que “lejos de colaborar, demoró en informar lo que se anteponía a cualquier otra cuestión al tomar contacto con la autoridad sanitaria”. Singerman recién avisó del diagnóstico cuando estaba arriba del barco, ya que según declaró se enteró de la enfermedad en pleno viaje.

Rodríguez procesó a Singerman por violar el artículo 205 del Código Penal, que prevé penas de seis meses a dos años de cárcel para quienes violen las medidas adoptadas por autoridades para impedir la introducción o propagación de una epidemia. Además, le trabó un embargo por 25 millones de pesos.