Conferencia virtual: Ghi respaldó el proyecto para gravar la riqueza y deslizó que se avecina otra reforma fiscal en Morón

Aislado desde el viernes en su propia casa, como consecuencia de haber estado en contacto hace una semana atrás con sus padres, quienes dieron positivo de coronavirus, el intendente de Morón, Lucas Ghi, habló esta tarde por videoconferencia, para repasar los temas de gestión y llevar tranquilidad sobre el estado de salud de su familia.

«Mi padre en sala general y mi madre en terapia intensiva por patologías preexistentes», indicó. Esta semana, desde su entorno aseguraron que el contagio se pudo haber producido a través de un profesional, que asiste periódicamente a la madre de Ghi en su domicilio.

Por otro lado, aseguró en que no faltaban insumos en el hospital Municipal, tal como había publicado un portal de noticias, tras la confirmación de que hay dos trabajadores infectados (aislados desde entonces).

Aunque se confesó un creyente de los «consensos» no escapó de la polémica entre Provincia y Capital Federal: «Si se abre porque lo aconsejan los expertos de Nación es una cosa. Pero si no tienen el permiso y abren los comercios y va la gente de Provincia a trabajar se complica. Sin discusiones naturales, pero siempre se trabajó en conjunto».

También se mostró a favor de gravar a la riqueza, en tiempos de pobreza. «Es una oportunidad para hacer más eficiente nuestro sistema tributario, si es equitativo es eficiente y le permite al Estado llevar políticas redistributivas», dijo. Y deslizó que habrá reforma fiscal en Morón también. Hurlingham acaba de subir la TISH a los bancos.

«No descarto crear alguna tasa para algún sector específico, pero todavía está en trabajo. Lo que sí es una definición política es que vamos a actualizar la ordenanza fiscal-impositiva pero todo depende en la medida de cuando el HCD pueda volver a sesionar», sostuvo el intendente.

El oficialismo tiene los votos para hacerlo. Y no tiene impedimentos legales para sesionar afuera del recinto en caso de ser necesario. Es una cuestión de tiempos políticos. Aunque la recaudación cruje, el comercio también. En ese sentido, recordó que se habilitaron una diez excepciones por los protocolos que el Municipio le envió a la Provincia.