Protesta de comerciantes en Ituzaingó: Pidieron igualdad de condiciones ante las grandes superficies y centros cercanos

La cuarentena se resquebraja y se flexibiliza, pero hay sectores que canalizan su fastidio en la calle ante la falta de respuestas. Este mediodía un grupo de comerciantes le fue a reclamar al intendente, Alberto Descalzo, por no poder abrir sus locales y estar en franca desigualdad frente a grandes superficies e incluso centros comerciales de ciudades vecinas.

La protesta comenzó, tal cual había sido promocionada el fin de semana, en la esquina de Las Heras y Zufriategui, en el histórico cañón. Apenas un centenar de manifestantes y algún que otro concejal de JxC. Dieron una vuelta por la Plaza 20 de Febrero y luego, dirigidos por Julio Vázquez, titular de la Cámara de Perfumerías (dueño del local EICé).

Esa conducción permitió enlazar un diálogo con el Ejecutivo. Cuando la marcha llegó a la sede del Municipio, en un pasaje desolado de persianas bajas, dos hijos del intendente y su yerno bajaron a enfrentar la protesta. Pablo Descalzo, jefe de Gabinete, se encargó de hablar. «Por qué Carrefour puede vender ropa?», le preguntaron. «No debería», respondió el funcionario, a lo que le siguieron varios gritos del público. «Por qué Castelar y Merlo están abiertos?». «No depende de nosotros la habilitación. Lo que hacemos es mandar los protocolos a la Provincia». «Por qué siguen mandando la Tasa de Seguridad e Higiene.. y con aumento?», no todo tuvo respuesta. En parte, porque la gente se encimaba. Vázquez perdía la voz, sin contener el orden. Pablo temblaba. Eran comerciantes. No pasó a mayores.

Los «comercios de proximidad» no comprenden por qué no pueden abrir sus puertas. Algunos venden por Internet o con las persianas bajas, a través de wassap. Son rebusques. No entienden por qué sigue la cuarentena a rajatabla en unos casos y en otros no. Municipios pegados. Locales de ropa, calzados, blanquerías, florerías, peluqueros. Todos sin facturar hace dos meses. Desde el inicio de la pandemia, en Ituzaingó se reportaron apenas 45 personas contagiadas. Las primeras fueron por viajes. La mayoría ni siquiera pasa por el servicio de salud local. Hubo siete fallecidos.

Todo terminó con la promesa de una mesa de negociación para entablar protocolos que el Municipio no aprueba, aunque tampoco hace del todo la vista gorda. Controles no se observan. El Municipio, para colmo, no tiene en su portal las actividades permitidas. La Provincia colgó ese mapa online. En Ituzaingó, se indica, habilitaron hasta el momento:

1. Establecimientos que desarrollen actividades de cobranza de servicios e impuestos.
2. Oficinas de rentas de las Provincias, de la Ciudad de Buenos Aires y de los Municipios, con sistemas de turnos y guardias mínimas.
3. Actividad registral nacional y provincial, con sistema de turnos y guardias mínimas.
4. Venta de mercadería ya elaborada de comercios minoristas, a través de plataformas de comercio electrónico, venta telefónica y otros mecanismos que no requieran contacto personal con clientes y únicamente mediante la modalidad de entrega a domicilio.
5. Atención médica y odontológica programada, de carácter preventivo y seguimiento de enfermedades crónicas, con sistema de turno previo.
6. Laboratorios de análisis clínicos y centros de diagnóstico por imagen, con sistema de turno previo.
7. Ópticas, con sistema de turno previo.
8. Peritos y liquidadores de siniestros de las compañías aseguradoras que permitan realizar la liquidación y pago de los siniestros denunciados a los beneficiarios y a las beneficiarias. En ningún caso se podrá realizar atención al público y todos los trámites deberán hacerse en forma virtual, incluyendo los pagos correspondientes.
9. Establecimientos para la atención de personas víctimas de violencia de género.