Ákerman reflexiona: De «puedo darle muchas cosas a Morón» a «pienso en los colegas que se quedarán sin trabajo»

«Morón es mi lugar en el mundo; por eso, a mis 40 años todavía siento que puedo darle muchas cosas a mi querido club», afirmó el goleador histórico del club Damián Ákerman, en una entrevista con Cadena 3.

«Ya no juego tan de punta; bajo a jugar un poco, casi como un enganche. Los años y los cambios en el juego me han hecho retroceder», contó el delantero, que piensa retirarse en el club que ascendió a la BN en 2017.

Recordó que tras debutar, la hinchada del Gallo lo adoptó rápidamente: «Debuté e hice un gol, y después convertí en victorias trascendentes, por eso lo gente me quiso de una. El ascenso fue como la frutilla del postre».

Con el Blooming de Bolivia obtuvo su primer campeonato, pero la anécdota refiere a su primer partido en la altura de Potosí: «El médico me dijo ‘tomate estas pastillas, te van a hacer bien’. Empatamos y le pregunté qué eran, y me dijo ‘Viagra, para que la sangre me circulara mejor’. Hasta hoy me causa gracia».

Un mural con su figura en la cancha de Morón refleja la idolatría de sus hinchas. “Son fanáticos, están locos. Algunos se han tatuado mi firma. Cómo no los voy a querer», sostuvo.

Akerman peleó un lugar entre los once par volver a ser titular. «Son desafíos que a mi edad me sigo proponiendo y hoy los técnicos me dan esa posibilidad sin regalarme nada, porque así debe ser», indicó.

Su contrato vence el 30 de junio, y contó que del club lo hablaron para seguir. “El mío es un caso excepcional, pero pienso en todos mis colegas que se quedarán sin trabajo. El gremio debe tomar en serio esta problemática. La incertidumbre laboral es el peor de los estados en un trabajador», afirmó.