Encuentran asesinada en su casa de Castelar Sur a una mujer denunciada como desaparecida: Detuvieron al hijo menor

El horror invadió al Barrio San Juan de Castelar Sur. Este sábado la Policía descubrió el cuerpo sin vida de Ema Rosario Colque (49 años), quien era buscada intensamente desde el viernes 12 de junio. Según las primeras pericias, fue asesinada con un arma blanca y enterrada en el jardín de su casa. Su hijo, de 20 años, quedó a disposición de la Justicia.

El cuerpo de la mujer fue hallado esta tarde en una casa ubicada en Eduardo Cogliati al 4000, casi esquina Alberto Casares.

El menor de sus tres hijos, con los que conviviá, había radicado el lunes 15 de junio una denuncia por “averiguación de paradero” en la comisaría Tercera de Castelar Sur, debido a que no había regresado a su vivienda desde aquel viernes.

El joven dio como descripción que su madre tenía 49 años, medía 1.58 metros, era de contextura física mediana, tez morocha y cabellos negros ondulados a los hombros.

Según las fuentes, el personal policial comenzó la búsqueda pero no se pudo dar con el paradero de Colque. Los investigadores comenzaron a sospechar del círculo íntimo de la mujer y el fiscal Walter Leguisamo, a cargo de la causa, dispuso esta tarde un allanamiento en su casa.

De esta manera, Policía Científica constató que el cuerpo de la víctima había sido enterrado en un costado del inmueble. A simple vista, los efectivos observaron que la mujer había recibido tres heridas de arma blanca en cabeza y cuerpo.

La Fiscalía 2 de Morón ordenó la aprehensión del hijo menor de Colque como sospechoso de haber cometido el matricidio y que se realice la autopsia correspondiente para corroborar la data y la causa de la muerte. Este domingo se lo indagará por el delito de “homicidio agravado por el vínculo”.

“Estamos en la primer etapa de la investigación, es muy reciente el hecho”, dijo un vocero. Pero lo que trascendió hasta el momento del acta policial es que el joven entró en contradicciones y finalmente habría admitido el crimen a la Policía.

El hijo menor, Daniel, tendría problemas mentales. Por eso le habría contado a la Policía que vio como un hombre mataba a su madre mientras él jugaba con la PC. También alegó haber sido amenazado, hasta que confesó ser el autor.