Un funcionario de Morón integró el comité de observadores en las elecciones presidenciales de República Dominicana

El domingo pasado, República Dominicana se convirtió en el primer país del mundo en elegir presidente durante la pandemia y, además, lo hizo con un resultado histórico: El triunfo en primera vuelta de Luis Abinader, el candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM), despojó al Partido de la Liberación Dominicana del poder luego de 16 años.

La noticia no valdría de todas formas un espacio en este portal bonaerense si no fuera porque uno de los veedores invitados por el Gobierno de Danilo Medina y por su candidato, Gonzalo Castillo, fue nada menos que el secretario de Gobierno de Morón, Diego Spina, quien pasó en el país del Caribe el fin de semana y debía regresar hoy mismo al país.

Según datos de Junta Central Electoral dominicana, Abinader había alcanzado un 52,3% de los votos. Se elegía sólo presidente, senadores y diputados. El ganador (quien fue segundo en 2016 pero contó con aliados en un sistema político de izquierdas) se convertirá en el primer jefe de Estado nacido en ese país tras el fin de la dictadura del generalísimo Rafael Leónidas Trujillo (quien gobernó la República Dominicana desde 1930 hasta su asesinato en 1961).

Tras las elecciones, el Comité de Observadores internacionales firmó una declaración celebrando el proceso. Estaba integrado por referentes del Frente Amplio de Uruguay, del Gobierno de Venezuela, del PRI de México, del MAS de Bolivia, el Partido Liberal de Honduras, más dirigentes de Ecuador y Colombia. Por Argentina estuvo el hombre de Morón, secretario del Nuevo Encuentro.

«Hemos comprobado que este proceso cumplió con todas las normas internacionales democráticas, donde hubo transparencia y plena garantía del derecho al voto, no existiendo en nuestras observaciones internacionales electorales, ningún tipo de anomalía en este proceso con excepción de algunos incidentes aislados. Esta auténtica fiesta de la democracia constituye un paso más hacia el desarrollo y el futuro de República Dominicana. Y es a su vez, un ejemplo internacional que en medio de una pandemia se haya podido realizar con todas las medidas de seguridad, y se haya obtenido una alta participación electoral», reconocieron los observadores, tras la derrota del gobierno.

La jornada electoral movilizaba al Caribe y a parte de América por la geopolítica. En las redes sociales, el electo presidente de Dominicana devolvió el saludo de Juan Guaidó, a quien conoce como jefe de Estado en Venezuela (y no a Maduro). Por eso muchos celebraron el cambio que puede haber en la región, agrietada por ideologías y luchas intestinas.

A todo esto, ayer en el bloque de Juntos por el Cambio se enteraron de la noticia y buscaron devolverle una factura a Spina. El tema ingresó a Morón por un twitt del concejal Emiliano Catena, quien sigue en Miami (EEUU) y renunció la semana pasada, a un mes y medio de haber pedido una licencia que, según el Frente de Todos, era irregular: No sólo se atrevieron a denunciarlo penalmente (por una firma que el propio interesado jura que es la suya) sino que además le habían aprobado una comisión investigadora y le levantado la licencia otorgada, con lo que lo obligaban a volver.

Por eso, el oficialismo contestó ese mensaje con el decreto que habilitaba la licencia de Spina hasta este martes. El funcionario, todavía desde Dominicana, explicaba hoy que el vuelo se atrasó por «problemas técnicos». Despegará el miércoles. Aclaró: «Todos los gastos por supuesto fueron pagados por el Estado dominicano». «Fue una experiencia increíbles. Ellos votan en boletas a cada candidato y luego van a urnas separadas», resumió ante las consultadas del caso.