La línea Sarmiento sigue con demoras por los casos de Covid y según Sobrero no sólo están viajando empleados esenciales

El ramal Sarmiento continúa esta mañana con las demoras de ayer, debido luego de activar otra vez el protocolo de coronavirus y se confirmó el contagio de cuatro empleados del sector del guardas. Otras 20 personas quedaron aisladas por precaución, por lo que el servicio entre Moreno y Once quedó reducido, con micros desde estaciones cabeceras.

Según informaron en Trenes Argentinos, se registran demoras en la línea Sarmiento de trenes, que alcanzan los diez minutos. En las estaciones de Moreno, Merlo y Morón se colocaron colectivos, para ir en forma directa a la estación Once.

El ramal ya venía sufriendo contagios, desde la ex diputada del FIT Mónica Schlotthauer (trabajadora de limpieza) hasta el gerente del ramal, Roberto Rocha. La línea trabaja ahora una docena de guaras menos, entre contagiados y aislados.

Anoche, para explicar la situación, la periodista Viviana Canosa entrevistó al delegado del ramal Rubén Sobrero, desde la estación Castelar hasta Haedo. Al momento de bajarse, se cruzó con un pasajeros: «Todas las noches es un problema porque nunca salen a horario, las cancelaciones… Son una mentira estos, es un servicio de porquería», lanzó.

La conductora volvió a Sobrero y le consultó sobre las quejas por el servicio «Hoy a la mañana tuvimos 12 guardas menos por un probable contagio. Y fueron siete formaciones menos. Laburamos con la mitad de la gente», fue su respuesta.

Y agregó: «La gente nunca hay que decirle nada porque siempre tiene razón. Hasta que pase esto hay que bancarnos tener estos problemas y hay que acompañar a la gente». El ferroviario se mostró preocupado por la demanda de boletos:

«En la última reserva se pidieron 12 mil espacios en dos horas. Es imposible. Son los problemas que tenemos. Esto tiene que ver con que no está saliendo sólo la gente esencial. No tienen un mango, tienen que salir a laburar y ahí se rompe el protocolo». Si bien dijo que «banca» a la cuarentena, señaló que «hay cosas que ya no dan para más porque la gente no puede seguir sin guita en la calle». «La prioridad es que el pueblo coma en un momento que no puede laburar. Dicen que la única cura que hay es quedarse en casa, pero no te podés quedar en casa si no tenés un mango», cerró.