Un adolescente fue detenido en González Catán por robarle a una panadera y, acorralado, pidió perdón: «Soy un guachín»

Un adolescente de 16 años pidió perdón y alegó no tener para comer, luego de verse acorralado por vecinos de una panadera de González Catán, a la que acaba de robar no mercadería, sino el teléfono. La escena fue registrada por celulares.

Todo comenzó una mujer policía que iba en moto de civil se percata del robo en el comercio y decide perseguir al ladrón junto con la víctima. Cuando le da alcanza suelta un tiro al aire junto con la voz de alto. Allí el joven delincuente se vio rodeado rápidamente y entre sollozos alega que era la primera vez que salía a robar. No tenía antecentes.

En el vídeo se puede observar cómo una vecina reta al ladrón: »Ahora lloras, todos lloran». »No, lloro porque me siento mal, yo nunca hice esto. Es la primera vez que yo hago esto, se lo juro», responde. Otra vecina le preguntó: »¿Por qué no vas a buscar comida a los comedores? si todo el mundo está dando comido en los comedores, que tenés que andar robando boludo (…) Sos una persona grande». El joven indicó que «tengo 16 años, fíjese en mi documento».

Fue entonces que el ladrón recibe una patada por parte de uno de los vecinos que lo habían rodeado. »Porque me pegas? Si yo no hice nada,soy inocente, soy un guachín. Es la primera vez que yo intento esto», expresó el joven, arrepentido.

Por otro lado, también en La Matanza, un hombre fue atacado a golpes hasta quedar inconsciente y luego despojado de sus pertenencias por delincuentes que lo asaltaron cuando cerraba el portón de su casa de la localidad de Rafael Castillo.

El hecho ocurrió el lunes a la noche en Andalgalá y Luis María Drago, cuando la víctima llegaba de su trabajo, cerraba el portón de su casa y fue sorprendida por delincuentes que se bajaron de un auto. Entonces lo atacaron a golpes.

Los ladrones, que portaban armas de fuego, lo golpearon en la cabeza y le robaron su teléfono y dinero, tras lo cual escaparon.

La causa se encuentra a cargo de la fiscalia 5 de La Matanza, cuyos efectivos analizaban las imágenes de las cámaras de seguridad municipales para lograr identificar a los asaltantes que, se sospecha, serían autores de otros robos en al zona.