Hay detenidos: Un hombre de 38 años murió acuchillado en Hurlingham por resistirse al robo de una bicicleta eléctrica

Un hombre de 38 años fue asesinado a cuchilladas esta mañana por un grupo de malvivientes que le robó una bicicleta eléctrica, en Hurlingham. Momentos después, los efectivos policiales lograron detener a varios sospechosos, que se cree habrían participado en el crimen.

La víctima fue identificada como Mariano Figueroa. De acuerdo a lo manifestado por los informantes, el hecho se produjo en Pablo Pizzurno al 200, cuando los delincuentes interceptaron con fines de robo a este hombre, quien circulaba a bordo de una «bicimoto» negra.

La Policía atrapó en la zona a un sujeto  apodado «Chucky», quien está acusado de haber cometido el crimen junto a por lo menos otro cómplice.

Posteriormente los integrantes del Comando Patrulla (C.P.) de Hurlingham determinaron que el vehículo que había sido robado se hallaba en una finca ubicada en Juan de Garay al 200, en ese distrito.

Figueroa, empleado de la Regional Oeste de la AFIP, había salido a comprar cigarrillos y fue interceptado por delincuentes que lo mataron para robarle la bicicleta con motor en la que circulaba.

Pese a estar gravemente herido, logró caminar los metros que le faltaban para llegar a su casa y se desplomó en cuanto le abrieron la puerta. Murió en brazos de su esposa y para cuando llegó la ambulancia una media hora después los médicos ya no pudieron reanimarlo.

Los sospechosos, que serían tío y sobrino, quedaron registrados en una cámara de seguridad y horas después fueron localizados circulando en el vehículo robado por la calle Solís en el límite del Arroyo Morón.

Hubo una persecución y la policía los atrapó en una casa donde buscaron refugio.

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Según Télam, fue en la comisaría 1° de Hurlingham que los testigos declararon que estas dos personas estaban en el festejo de cumpleaños y que “habían escapado de la casa cuando ingresaron los policías, al saltar por los techos de las viviendas linderas”. Poco antes, habían salido a comprar algo para tomar pero al regresar “dijeron que habían bardeado y contaban dinero en efectivo” , relataron. Eran vecinos del barrio que vivían a pocas cuadras de la escena del crimen.

“Me dejaron sin nada. Me sacaron todo lo que me quedaba. Mi bebé nació el 9 de mayo y por la pandemia no la pudo ver. Mi hermano me decía: ‘¿Cuándo podré conocer a mi sobrino? Y eso me lo arrebataron, mi hijo nunca va a conocer a su tío”, dijo Roxana Figueroa, la hermana del hombre asesinado.

Tras las detenciones, la mujer afirmó: «Encima tenemos que decir que tuvimos suerte. Porque la Policía y la fiscalía actuaron rapidísimo y tuvimos buenos resultados. Ahora lo que yo quiero es confiar en la Justicia y que no los larguen, porque no pueden destrozar a otra familia como destrozaron la nuestra».

La causa es investigada por el fiscal Pablo Ravizzini, de la UFI N° 7 de Morón.