Primera Nacional: Con un estricto protocolo sanitario, el Gallo volvió a los entrenamientos en el Francisco Urbano

Luego de 189 días, el plantel profesional de fútbol del Deportivo Morón volvió ayer a los entrenamientos, a la espera del reinicio del torneo de Primera Nacional, que todavía no se sabe ni cuándo ni cómo se va a definir. Sin burbuja, pero sin ningún jugador contagiado, los trabajos se realizan en el estadio Francisco Urbano.

Durante la cuarentena, como muchos otros clubes, el Gallo aprovechó para hacer un ajuste importante, con la salida de  11 jugadores. Un equipo completo. Pero al menos fue sumando cinco caras nuevas. El último de los refuerzos fue Juan Martín Rojas, de 20 años, arquero surgido en las inferiores de River Plate.

El entrenamiento, por ahora con trabajos físicos individuales, se practica con un estricto protocolo desde que llegan hasta que se van los jugadores. El lunes todos se realizaron los testeos serológicos; ninguna dio positivo. El Cuerpo Técnico comandado por Sebastián Sibelli y Sergio Lara tiene a disposición 29 futbolistas.

El plantel fue dividido en grupos, conforme al protocolo aprobado el Gobierno, para evitar contagios masivos. A las 9.30 comenzaron a trabajar en dos lugares distintos. Hicieron tareas «técnico-metabólicas» los que estaban en cancha, y de fuerza y físicas los del playón. Y los ejercicios se fueron alternando.

El grupo 1 está integrado por Emiliano Mayola, Matías Mansilla, Dylan Glaby, Guillermo Villalba y Alan Salvador. Mientras que en el dos, Damián Akerman, Julio Salvá, Kevin Gissi, Cristian Broggi, Matías Cortave y Alan Schönfeld.

Una hora más tarde y con la misma metodología tuvo lugar la práctica de los grupos tres y cuatro. El primero de ellos, integrado por Cristian Lillo, Nicolás Martínez, Facundo Gómez, Ezequiel D’Angelo, Agustín Mansilla y Luciano Guaycochea. Y el otro, por Matías Ledesma, Mariano Bracamonte, Laureano Grandis, Santiago Sala, Enzo Galeano e Iván Alvarez.

Finalmente, media hora después, se entrenó el último grupo integrado por Leandro Cabrera, Dante Monzón, David Escubilla, Nicolás Del Bue, Santiago Kubiszyn y Damián Núñez.

A diferencia de la mayoría de los equipos de la Liga Profesional, donde trabajan por separado, Morón hizo entrenar a los arqueros junto al resto del plantel. Tanto en el trabajo físico como en el de campo.