Gastronómicos: Mientras que Morón, Hurlingham e Ituzaingó habilitan mesas afuera, en La Matanza protestan por la veda

Dueños de restaurantes, bares y cafés de La Matanza se movilizaron esta mañana frente al palacio municipal para pedir por la apertura con mesas afuera. El argumento es la necesidad de trabajar, pero también ejemplos vecinos: Mientras que en Capital Federal esos comercios fueron habilitados parcialmente, en algunas comunas del Conurbano ya comenzaron pruebas pilotos.

Así lo confirmaron este martes fuentes del Municipio de Morón, que aprobó un protocolo Covid19 para bares, restaurantes y parrillas. Lo mismo hicieron en Hurlingham (en rigor ya se veían meses afuera de hace por lo menos una semana) e Ituzaingó. No lo hicieron público. Pero declararon su autonomía, respecto a funciones que exceden a la Gobernación, que sigue en una postura más rígida que el gobierno porteño respecto a cómo sigue la cuarentena.

De alguna manera la necesidad terminó con la paciencia religiosa que pretende Axel Kicillof. Ni siquiera el Presidente, Alberto Fernández, se atrevió a mostrarse en público el viernes pasado cuando extendió el Aislamiento obligatorio hasta el 11 de octubre y prefirió hablar ese día de seguridad.

En el AMBA la pandemia está «controlada» consideró el Presidente. Y por eso, sigilosamente, comenzaron las aperturas esta semana. Pero no todos lo entienden así. Hoy el secretario general de La Matanza, Mario Barresi, recibió a los dueños de locales gastronómicos y les aclaró que no autorizan las habilitaciones. Lo contó después una empresaria gastronómica que se había encadenado a a la Municipalidad, mientras otros colegas convertían a la Plaza Municipal en una suerte de patio de comidas, en reclamo por aperturas.

Todo era previsible. Pero en Provincia no la vieron venir. Y condenaron a Tandil ayer por separarse del sistema de «fases» dejando al municipio afuera del reparto de créditos para la cultura y el turismo. Con el temor no alcanza.

Después de que empezaran a circular rumores sobre el regreso de los bares en Morón, fuentes del gremio gastronómico y del Municipio confirmaron que es oficial, aunque en el Ejecutivo aclararon que se trata de una «prueba piloto».

«Sí, gracia a Dios ya habilitaron en Morón, Hurlingham e Ituzaingó con mesas al aire libre», confirmó un dirigente sindical que hace una semana entregaba un petitorio en el HCD de Morón, en defensa de los puestos de trabajo.

«Se perdieron unos 5000 empleos y el 20% de los comercios cerró», dijeron con ejemplos claros: Le Baron y Café Curly, dos bares ubicados frente a la Municipalidad.

En el medio hubo reuniones entre el secretario de Gobierno de Morón, Diego Spina, el gremio y las cámaras de Comercios, a las que se le entregó un protocolo sanitario, por el que deberán regirse para volver lentamente al ruedo.

El gobierno local atribuye esta decisión a su «autonomía» (es decir, sobre la escuela manda Provincia, sobre el comercio el municipio) y a la necesidad de responder por sus vecinos y contribuyentes, que ya «no pueden pagar el alquiler».

En su argumentación, el protocolo en Morón arranca con que «la pandemia de Covid-19 representa una crisis con un gran impacto desde el punto de vista sanitario, social, psicológico y económico». Y que «cada jurisdicción instrumenta las medidas que entiende necesarias en su territorio»; «La situación amerita que se asuman responsabilidades compartidas entre los distintos niveles del Estado, las organizaciones de la sociedad civil, la comunidad y cada habitante del país, dado que las acciones de cada individuo, empresa, institución u organismo impactan en los resultados colectivos».

Las pautas contenidas en el protocolo «siguen las recomendaciones establecidas por el Ministerio de Salud de la Nación, ofrecen diversas medidas y acciones específicas para hacer frente a la situación actual y ayudar a la recuperación de la actividad». «Su principal objetivo es resguardar la salud y bienestar de los trabajadores y los clientes», dice y apunta:
• Se habilitaran solamente las veredas (para la atención de gastronomía)
• No se habilitaran los baños para los clientes. Solamente podrán ingresar los empleados, UNO a la vez.
• En el caso de tener un patio interno o terraza deberá ser inspeccionado previamente por inspección general de Morón, para luego poder ser utilizado para clientes.
• El personal debe ducharse antes de iniciar su jornada laboral y luego de concluirla. Si no hubiera instalaciones que lo permitan en la institución deberá hacerlo antes de salir de su domicilio y al regresar.
Vestimenta
• Usar siempre una indumentaria de trabajo que esté limpia. Deberá cambiarse en el establecimiento y no concurrir con el uniforme desde el hogar.
• El personal que prepara los alimentos debe usar las buenas prácticas de manufactura (BPM), tanto en la preparación, manipulación y finalización de los platos.


* Se debe respetar al máximo las capacidades previstas de cada vereda para lo que se aconseja Densidad máxima de 4 personas por cada mesa. La disposición de las mesas debería ser de tal forma que las distancias entre el respaldo de silla a silla, de una mesa a otra sea de 1,5mt (recomendación de OMS).
• Deberá haber una distancia mínima de 1,5 metros entre cliente y cliente (NO de mesa a mesa).
• El empleado debe evitar el contacto estrecho con otras personas y mantener una distancia mínima de más de un metro al interactuar con las personas.
• Es obligatorio el uso de tapabocas y máscaras para todo el personal.
• Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos facilitan su transmisión.
• Los EPP (Elementos de protección personal) deben ser brindados por las empresas.
Siendo los siguientes; mascarillas o tapabocas, máscaras faciales, alcohol en gel, entre otros.
2.5-Desinfección de manos de clientes

…Etc. El protocolo es demasiado largo para publicar en esta nota