Del 41% de aumento al 12% más un bono: El fracaso de la paritaria reavivó la interna de la Federación de Comercio

La paritaria de los mercantiles no es ni por asomo el 41% que vendió la Federación que lidera Armando Cavallieri la semana pasada. Las cámaras lo desmintieron. Y el Sindicato de Comercio Zona Oeste (SEOCA) aclaró que «no estamos de acuerdo» con el 12% que efectivamente se aumentó, más las bonificaciones acordadas el año pasado. Esto genera tensión puertas adentro de FAECyS, a pesar de la conciliación obligatoria que se decretó por 15 días en el ministerio de Trabajo.

El frustrado acuerdo por el pago de sumas fijas en valor de $5.000 y por 7 meses, generó más que chispazos en el gremio. El más potente se disparó desde la zona Oeste del Gran Buenos Aires donde calificaron de “miserable acuerdo” el convenio que no tuvo lugar y se pronunciaron por “el freno al ajuste contra los trabajadores de Comercio”.

Con la firma del cuerpo de delegados y el dirigente Julio Ledesma se distribuyeron volantes e tanto en el Conurbano como en la sede sindical porteña con fuertes críticas a la conducción mercantil que negoció la paritaria: “Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”.

No sería el único sector de los afiliados mercantiles los que, en medio de la tregua obligatoria, están dispuestas a hacer públicas sus críticas a la conducción sindical nacional, estimaron en sectores opositores a Cavalieri.

Fracasado el acuerdo salarial la Federación Argentina de Empleados de Comercios y Servicios, emitió un comunicado en el que detalló su versión de lo ocurrido y declaró el estado de estado de “alerta y movilización”.

«Luego de arduas negociaciones, y habiendo consensuado con las cámaras empresarias el acuerdo paritario, se procedió a dar inicio la ronda de firmas de dicho convenio. Es en esa instancia, cuando con gran sorpresa, pese a la aprobación de otras cámaras, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) abruptamente se negó a suscribirlo», denunció Comercio.

La ofensiva de Cavalieri no quedó disparada contra CAME, ya que el pronunciamiento dado a difusión una vez decretada la conciliación obligatoria también se extendió a la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Unión de Entidades Comerciales de Argentina (Udeca): “quienes luego de haber aprobado y comprometido la firma del acuerdo salarial, al tomar conocimiento de la negativa de CAME, proceden a negar su firma en una franca violación al principio de buena fe que debe regir en las negociaciones colectivas”.