Mataron a un policía federal durante un asalto a una heladería de Ramos Mejía: Hay cuatro delincuentes prófugos

Cuatro delincuentes asesinaron de un balazo en el pecho a un cabo de la Policía Federal en una heladería en Ramos Mejía. Los ladrones se dieron a la fuga. El efectivo fue trasladado a un centro de salud de la zona, pero falleció en la ambulancia camino al hospital. Este miércoles por la noche, la Policía trabajó en el lugar de los hechos para dar con el paradero de los sospechosos.

El hecho ocurrió en la heladería “Bianca”, ubicada en Pedro Bonifacio Palacios al 500, donde cuatro delincuentes ingresaron armados. El cabo Diego Di Giacomo, de 29 años, quien se desempeñaba en el Departamento de Control Operativo de la PFA y se encontraba como cliente dentro del comercio, de franco de servicio y vestido de civil, dio la voz de alto y se identificó como policía.

Enseguida, se produjo un enfrentamiento a los tiros que terminó con Di Giacomo con tres impactos de bala en el cuerpo: uno de los disparos le perforó el pecho. Los delincuentes rápidamente se escaparon a bordo de un Volkswagen Golf azul, mientras que Di Giacamo tuvo que ser trasladado de urgencia al Policlínico de San Justo, donde antes de llegar falleció debido a la herida en el tórax y en la pierna izquierda.

Al local acudieron de inmediato efectivos de la comisaría 8va Oestede la localidad de Don Bosco

La investigación quedó a cargo del fiscal Marcos Borghi, de la UFI temática homicidios de La Matanza. En estos momento, los detectives se encuentran en el lugar analizando las cámaras de seguridad para identificar a los sospechosos.

Por estas horas, los investigadores creen que se trataría de los mismos ladrones que el sábado pasado ingresaron al bar “Abarloar”, en avenida San Martín al 2200 de Lomas del Millón, donde robaron dinero y pertenencias de los clientes.

El crimen del policía ocurrió a pocas semanas del asesinato del inspector Juan Pablo Roldán en el barrio porteño de Palermo, frente al Malba. Ese asesinato ocurrió el 28 de septiembre por la tarde sobre la avenida Figueroa Alcorta al 3300, a pocos metros del museo y de la clínica Mater Dei. Sucedió a plena luz del día y a la vista de un grupo de gente que tomaba algo en la vereda de un bar.

La violenta secuencia quedó registrada por varias cámaras de seguridad ubicadas en la esquina donde se dio el hecho. En las imágenes se observa cómo el asesino -identificado como Rodrigo Roza- primero se para al lado de dos clientes de un bar y empieza a gritar frases incoherentes, mientras esgrimía un cuchillo que llevaba oculto en su mochila, lo que obligó a la intervención de dos efectivos de la Policía Federal.

Uno de ellos, el inspector Roldán, quien se desempeñaba como jefe de Servicio en las instalaciones del Cuerpo Policial Montada.

Cuando el uniformado se acercó a Roza para controlar la situación, el hombre empuñó el cuchillo y comenzó a atacarlo. Pese a eso, el inspector no quiso disparar de inmediato para repeler el ataque. Sin embargo, después efectuó algunos tiros al ver que el hombre no cesaba en su intento de herirlo.

Según lo que se observa, el inspector disparó hacia el piso y las piernas del atacante para tratar de evitar causarle un daño mayor a él y al resto de personas que observaban la escena.

Algunos de los disparos llegaron a impactar en el agresor, quien a su vez quedó tendido en el pavimento de la avenida. Un día después, Roza murió en el hospital Fernández por impactos recibidos en la pierna y el hígado. Según las fuentes, los disparos le comprometieron el hígado, el bazo y el tracto intestinal.