El Palomar: Ghi elabora un plan de «democratización» de la Base Aérea, que aspira a mantener también al Aeropuerto

Dentro de un panorama adverso desde lo económico, el intendente de Morón, Lucas Ghi, aspira a consolidar varios proyectos que le pueden dar un salto de calidad a las arcas del distrito y la Zona Oeste. Uno de ellos es la utilización de la Base Aérea de El Palomar para fines sociales, al mismo tiempo que se explota el Aeropuerto, cuya continuidad no está para nada asegurada para el año próximo (según dejó entrever esta semana el ministro de Transporte Mario Meoni, al anunciar el regreso de los vuelos de cabotaje).

«Creemos que es mejor que funcione a que no, pero eso no invalida otros cuestionamientos a los que hay dar respuesta. Si mañana se decide lo contrario no hay más que decir», dijo Ghi este viernes, consultado por este medio, en una conferencia virtual que ofreció desde su despacho a medios locales.

«Opino que son mayores los beneficios que los perjuicios», de tener una terminal aerocomercial, insistió el intendente. «Se lo hicimos saber al ministro y es un criterio común con (los intendentes de Tres de Febrero, Hurlingham e Ituzaingó», durante una reunión que los 5 mantuvieron con Meoni.

La explicación del Ministerio es que El Palomar necesita inversiones y que «por la cantidad de vuelos no se justifican los costos» de tener un tercer aeropuerto en el AMBA. Aún cuando sale mucho más barato que mantener el Jorge Newbery, hoy en obra a propósito del plan de inversiones de la línea de bandera. Es esta empresa, y las agrupaciones que la manejan, la interesada en romper el mercado de las aerolíneas low cost, creado durante 2018.

A Flybondi y Jetsmart, dos de las 6 compañías que vuelan por los cielos de la Argentina y sus países limítrofes, no les da lo mismo utilizar el AEP o Ezeiza como base de operaciones, por los costos que esto significa. Tampoco a los intendentes de la Zona Oeste, beneficiados por la explotación de las rutas turísticas. Ghi y Diego Valenzuela (Tres F) la pelearon públicamente. Juan Zabaleta apenas los acompañó, pese a la resistencia interna. Alberto Descalzo no dice nada en público pero cuenta con la construcción de dos hoteles internacionales en Parque Leloir, que nacieron junto al proyecto del AEP.

Más allá de la puja de intereses, hay temas de fondo que el Gobierno y la Justicia Federal buscan resolver. El ruido del Aeropuerto, su seguridad y sus costos.

«El ministro nos decía que su voluntad era que recomience la actividad y (pero) que la continuidad iba a estar sujeta a un estudio de factibilidad en el transcurso de estos meses para tomar una decisión», apuntó Ghi. Es la razón por la cual el propio Meoni le puso demasiados «peros» al caso. La mejor razón que halló para o cerrar a «El Palomar» es la contención de puestos de trabajo.

El intendente de Morón es consciente de esto. Y de los giros que hay que darle a esta historia. Fue el propio Martín Sabbatella quien, en 2005, lanzó el Plan Morón 2020 y soñó con revivir el Aeropuerto de Morón. Apenas si logró activar el PITAM y un plan procrear. En 2010, Ghi celebraba que los vuelos de Aeroparque (de nuevo cerrado por ampliaciones) salieran por lo menos un mes desde la Base Aérea de El Palomar. Por su ubicación (y mejor estado) era ideal para un aeropuerto comercial. Es lo que pensó y desarrolló el exministro Guillermo Dietrich, aunque en su caso con el kirchnerismo en contra.

Las formas también tuvieron mucho que ver, es cierto. Pero el mal llamado «aeropuerto trucho», sigue teniendo hoy detractores. Cómo se resuelve todo esto? con la «democratización» del espacio. Es decir: Darle algo a cada uno para que todos estén contentos. «Más allá de lo que me da el balance, si los perjuicios existen hay que mitigarlos. Si el Estado nacional entiende que la Base no reúne las condiciones para funcionar se acabó la discusión. O no funciona más o no lo hace hasta que se hagan las inversiones necesarias, si es un tema de seguridad. También puede haber un impacto ambiental. Esto le corresponde a organismos nacionales e internacionales», se escudó ayer Ghi.

Está claro que no depende de él. Aunque lo intenta. También se reunió con la ONG Isla Verde, que viene reclamando la Reserva Natural. Y no se olvida que su misma fuerza acompañó las marchas contra los desalojos en el Barrio Aeronáutico. Esto persiste. La Fuerza Aérea alquiló hace años esas casas que ahora reclama vía judicial, debido a que sus ocupantes se resisten a mudarse. «No voy a permitir que las familias queden en la calle», promete Ghi.

«Una medida para evitarlo es la construcción de viviendas en la propia Base de El Palomar. Estamos proyectando una línea de desarrollo urbanístico con el Procrear, como hicimos en Morón Sur, con una línea parecida. Así habría lugar para los hombres de la Fuerza», desarrolló, consultado por los desalojos.

El proyecto está en forma embrionaria, pero necesita de acuerdos con el Ministerio de Defensa. Son cosas compatibles? en Morón Sur se hizo, es cierto, pero porque el gobierno de CFK nunca quiso desarrollar ahí otro aeropuerto.

«Siempre dijimos que la Base de Palomar debía tener un desarrollo similar a Morón, donde hay un polo industrial tecnológico, con espacios deportivos y viviendas. Tenemos un convenio avanzado a firmar con el Ministerio de Defensa, para generar una reserva urbana, más las viviendas, más un espacio deportivo, entre la reserva y el Procrear. Acordamos con (el ministro de Turismo Matías) Lammens un desembolso para poder democratizar esa tierra. Como logramos darle sentido social a la Base de Morón, ahora vamos por el mismo proceso en la de El Palomar», aseguró el intendente.

En cuanto al Plan Procrear, se reunió días atrás con la titular de ANSES, Fernanda Raverta, en la entrega de cinco llaves del plan que se desarrolló en terrenos de Aguas Argentinas, en Haedo. «A fines de este año o principios del que viene se estarían abriendo los procesos de inscripción a las familias para anotarse en los sorteos de estas viviendas en (la Base de) El Palomar, con el objetivo de empezar a construir en el primer semestre del año que viene un nuevo desarrollo urbanístico en esa tierra», explicó este viernes Ghi.

Aislamiento, salidas, educación

Este mismo viernes el Municipio lanzó la aplicación «Disfrutá Morón», para «que la familia sepa a cuál de los 80 espacios públicos que tiene Morón le conviene ir en función de cuanta gente hay en cada uno de sus espacios». La App se actualizará periódicamente y cuenta con información de los mismos vecinos.

Ghi se aferra al protocolo de la Provincia. Y aunque se anticipó a la apertura de bares por una semana, aclaró a este medio que no volverán las escuelas municipales (hay de oficios, culturales, jardines y especiales) hasta tanto el gobierno bonaerense no establezca el regreso a las aulas en el distrito y el GBA.

El intendente también abordó temas como el proyecto de la ampliación del Parque Industrial La Cantábrica, la instalación de una sede descentralizada de la UNAHUR y el proyecto de un futuro «Centro Interuniversitario» en el distrito.

«La ampliación está sujeta a que la Nación ceda los terrenos, lo que estamos haciendo ahora es volver a disponer de esa tierra sí es que la ABBE nos otorga una transferencia precaria, que son alrededor de 7 hectáreas», dijo sobre un proyecto que había sido aprobado por el HCD en 2015 pero que no tenía el visto bueno de Ramiro Tagliaferro, en cuya gestión volvió a fojas cero.

Sobre el «Centro Interuniversitario de Administración Municipal», explicó que «vamos a articular es oferta académica de distintas universidades de la región». Hay con convenio con la UNAHUR. Además, agregó que mantuvo conversaciones con el rector de la Universidad de Avellaneda, Jorge Calzoni, y su par directivo de la Universidad Nacional de la Matanza, Daniel Martínez.

La Universidad Nacional de Hurlingham podrá contar con una sede descentralizada en la UCG 6 de Morón sur. «Pero estamos trabajando también para incluir en estos días la UGC 3 de Palomar», detalló el jefe comunal.