Nueva marcha por el Aeropuerto de El Palomar: El tiempo juega a favor de quienes quieren cerrar el modelo «low cost»

Dirigentes de Juntos por el Cambio, encabezados por el ex intendente de Morón, Ramiro César Tagliaferro, realizaron junto a trabajadores y vecinos una nueva marcha en favor de mantener con vida el Aeropuerto de El Palomar, inactivo para vuelos comerciales regulares desde el 19 de marzo, por la cuarentena, y desde el 23 de octubre a raíz de una disposición del ORSNA vinculada al protocolo coronavirus, que en rigor debe cumplir la operadora AA2000, que es la misma que opera en los demás aeropuertos del país.

«Vengo a acompañar a los vecinos que están peleando por las fuentes de trabajo que se están perdiendo ante esta situación. Que no opere el Aeropuerto hace que no se reactive el comercio de la zona y genera una baja en el consumo local. Es una pésima decisión del gobierno darle la espalda a las Aerolíneas Low Cost y sobre todo a los vecinos de Palomar que vieron en el Aeropuerto un crecimiento enorme para su barrio», afirmó Tagliaferro.

Unos 200 vecinos se acercaron a la puerta de la Base Aérea, entre ellos la diputada María Eugenia Brizzi y concejales de Morón e Ituzaingó. La terminal recibió también el respaldo de los intendentes de Morón, Tres de Febrero, Ituzaingó e incluso Hurlingham (donde está el núcleo duro de la resistencia).

El intendente, Juan Zabaleta, aseguró esta semana que «el 80% de los vecinos cree que debe seguir funcionando» la terminal, para generar desarrollo. Sin embargo, todo cayó en saco roto. Los legisladores del FdT bloquearon proyectos tanto en el Congreso como en la Legislatura de la Provincia vinculados con el conflicto. Y el ministro de Transporte, Mario Meoni, ofrece declaraciones confusas sobre el presente y futuro del modelo low cost, mientras invierte más y más en el Aeroparque metropolitano, en favor de Aerolíneas Argentinas. La línea de bandera y los organismos de control aeronáutico tienen la misma conducción en común: Es decir a La Cámpora.

Las «diferencias» internas alegadas por Zabaleta, es para la oposición sólo un discurso para los electores, mientras el tiempo corre a favor de quienes, sin decirle a viva voz, quieren terminar el modelo que en 2018 comenzó el macrismo.

«Hay que evaluar muy bien tener tres aeropuertos abiertos en el área metropolitana». Y comparó que «Nueva York tiene tres pero con 160 millones de pasajeros por año, mientras que acá tenemos 27 millones”, justificó el ministro. El problema es que El Palomar cuesta mucho menos que Aeroparque, que ya va por la tercera remodelación en una década, y que los costos de volar en el modelo tradicional duplican a los del sistema «low cost».

Es cierto que, contra la pared, Jetsmart se mudó a Ezeza. Pero «no es lo mismo» aclaraban en la empresa a principios de mes. Flybondi optó por la resistencia. Es «El Palomar o nada», insisten. La Justicia por ahora rechazó una presentación contra las autoridades del ORSNA. Así, tiene contados los días.

“Flybondi pude volar, sin ningún inconveniente desde Ezeiza; lo que está restringido es el uso del vuelo de pasajeros desde dicha terminal aérea, ya que desde allí se están realizando solo vuelos de carga”, declaró Meoni días atrás.

“No tenemos previsto ningún cierre de El Palomar. Lo que ha dispuesto el organismo de control por cuestiones sanitarias es restringir las operaciones durante este lapso, que tiene que ver más con el COVID que con la operación aeronáutica”, aclaró el ministro. Mientras tanto, Flybondi levantó las operaciones en el Aeropuerto de Rosario. Técnicamente, no dispone de aviones.

Los alquiló o mandó a mantenimiento, esperando una solución, en un contexto económico y político adverso. En el país operan apenas 6 líneas de cabotaje. El Estado tiene el control. La falta de competencia no es buena, pero en este caso está muy cerca de convertir en un verdadero y costoso monopolio.