El Palomar: Tagliaferro se sumó a la campaña de firmas en favor del Aeropuerto, aunque estaría por ser desmantelado

Dirigentes de Juntos por el Cambio continuaron esta semana con la junta de firmas en favor de la reapertura del Aeropuerto de El Palomar, para llevar ese petitorio al Gobierno y al Congreso. Ya superaron las 50 mil, entre la plataforma Change.Org y las mesas de difusión en Morón, Tres de Febrero y Hurlingham.

El martes se sumaron el ex intendente Ramiro Tagliaferro y concejales de Morón. También estuvo el diputado bonaerense Néstor Résico, además del dirigente radical Gustavo Deheza, también integrante de la agrupación «Banquemos», que organizó la mayor campaña de firmas en favor de la terminal.

El mismo dirigente posteó hoy fotos de camiones de carga que llegaron a la puerta de la Brigada Aérea. El rumor dice que desmantelarán el aeropuerto, como al modelo low cost por el que dos aerolíneas llegaron al país en 2017 y 2018.

«Seguimos apoyando a los vecinos de El Palomar que sufren el cierre de nuestro querido Aeropuerto. Ya son más de 50.000 firmas que reclaman urgente la reapertura y una solución para los miles de puestos de trabajo que se están perdiendo. No nos van a cortar las Alas!», posteó el ex jefe comunal.

Po su parte, esta mañana el propio Deheza explicó más allá de cómo siga la vida comercial de Flybondi y Jetsmart en Ezeiza y Aeroparque, la campaña por El Palomar continuará. «Este era un aeropuerto de muy bajo costo que le permitió viajar a mucha gente. El desarrollo que generó en la zona fue impresionante. Lo mismo en Salta o Misiones. Se empezó a generar un flujo económico. Ni hablar del turismo, que está arruinado», indicó a Mpquatro radio.

«El aeropuerto de El Palomar, inaugurado el 20 de julio de 1910, es un aeródromo de origen militar, que a fines del año 2017 se convirtió en comercial gracias a la iniciativa privada de la empresa Low Cost para la concesión del uso de la terminal como su base de operaciones», explica la Petición.

El final del AEP se confirmó el 14 de diciembre, a través de un comunicado conjunto entre el Ministerio de Transporte y el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) en el que evitaron la palabra «cierre» pero echaron por tierra la posibilidad de que vuelva a contar con vuelos regulares. Las dos aerolíneas low cost que nacieron en El Palomar serán trasladadas al Aeroparque Metropolitano. Al menos eso es lo que les prometieron. Por ahora utilizan Ezeiza. Sus pasajes aumentaron en forma exponencial.

El problema de desarrollo queda en la zona oeste, aunque con las cartas echadas sólo queda la pelea política en las redes sociales, donde unos piden mantener el aeropuerto y otros dejar todo así. El kirchnerismo duro sigue hablando del «aeropuerto trucho». Los intendentes K, que primero lo criticaron y luego pidieron sostenerlo, finalmente hicieron un saludable silencio.

El problema de fondo no es ideológico. Es de caja. «El Palomar fue el primer aeropuerto en vuelos de cabotaje dentro del territorio bonaerense, llegando a superar al aeropuerto de Ezeiza en cantidad de vuelos domésticos, y al de Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires en el segmento de vuelos regionales a países limítrofes. Es el sexto aeropuerto más importante de toda Argentina en cantidad de pasajeros transportados durante 2019 con 1.793.619 usuarios. Desde que comenzó a operar se generaron más de 1.000 puestos de trabajo directos y otros 3.000 empleos de manera indirecta, pero actualmente se encuentra sin vuelos ni aerolíneas en virtud de una decisión netamente política dentro de la gestión de Alberto Fernández», rezan en Change.

Días después de confirmar el cierre del AEP, el Gobierno le renovó la concesión de los aeropuertos a AA2000, que reclamaba por los «costos» de El Palomar. La Brigada Aérea, descuidada, necesitó de una inversión inicial, pero sólo este año las obras en el Jorge Newberry demandaron 5000 millones de pesos. Aerolíneas Argentinas más de 500 millones de dólares de ayuda estatal. En plena pandemia y pese a la crisis. Nada de eso costó el AEP.