Detienen a un prófugo acusado de participar del robo que terminó en el crimen de un policía de La Matanza, en marzo

Agentes de la División Investigación de Homicidios de la Policía Federal detuvieron a un joven que estaba imputado por robo agravado por el uso de arma de fuego, en un hecho que culminó con el homicidio del oficial Mauricio Ezequiel Miño, integrante de la UPPL de la Matanza, en marzo de 2020.

El hecho ocurrió en la localidad de Villa Madero cuando el efectivo, franco de servicio, es abordado por tres jóvenes con intenciones de robo cuando se retiraba con su mujer y sus tres hijos, de la casa de una pareja amiga. Luego de un forcejeo recibe un disparo, herida que le produjo la muerte.

Las tareas conjuntas realizadas por los efectivos federales y sus pares de Investigación de Homicidios de la Policía, permitieron dar con el paradero de uno de los delincuentes que participó en el asesinato del mencionado Oficial.

A raíz de ello se dispuso una discreta vigilancia en el interior del barrio 15, más conocido como Ciudad Oculta, ubicado en el barrio de Mataderos de la Cuidad.

Finalmente se logró la detención de un joven de 17 años de edad, quien quedó a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción del Fuero de la Responsabilidad Penal del Joven N° 1 de La Matanza, a cargo del Dr. Juan Volpicina.

Miño, su esposa, también integrante de la fuerza, y sus tres hijos de 3, 6 y 10 años, estaban de visita en la casa de una pareja amiga, a la que habían ido a ver para conversar sobre la compra de un terreno en la zona de Cañuelas. Ya estaban por regresar hacia Gregorio de Laferrere y, como llovía, el policía salió para ir a buscar su Volkswagen Gol que estaba estacionado a unos metros.

En ese momento, apareció un Ford Focus del que bajaron tres ladrones armados. «Mi marido salió a despedirlo. Ahí aparecieron los ladrones. Dos encañonaron a mi marido y le dijeron que entrara. Se metieron hasta la cocina. Escuché los disparos afuera y que él (la víctima) decía: ‘No, por favor, no’. Fue una pesadilla», relató Mariana, la dueña de la casa, tras el crimen.

Ante esa situación, Miño se identificó como policía y sacó su arma reglamentaria. Pero los ladrones comenzaron a forcejear con él y empezaron a disparar.

En total hubo diez tiros. Tres balazos le dieron en el cuerpo del agente, que quedó herido de gravedad.

Con Miño malherido, los asaltantes regresaron al Focus y escaparon. Se llevaron la pistola Bersa Thunder 9 milímetros del oficial, según informó Télam.

Al lugar llegó antes la Policía que la ambulancia y el agente fue trasladado en un móvil del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) La Matanza al Hospital Balestrini. Pero falleció antes de llegar, a causa de las heridas de bala que había sufrido en la ingle, en una pierna (a la altura del fémur) y el abdomen.

Oficial Miño