Pese al temor de los sindicatos y un pedido de renuncia, el ministro Trotta ratificó que vuelven las clases aún sin vacuna

El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, reafirmó este lunes (con venia presidencial) que la vacuna contra el coronavirus «no es condición indispensable» para garantizar la presencialidad y que la permanencia en las aulas será gradual, siempre de manera «cuidada y segura».

«La vacuna no es condición indispensable para la presencialidad», reiteró el funcionario en declaraciones a radio Nacional.

De cara al inicio lectivo 2021, Trotta negó que en un primer momento la presencia de los alumnos en las escuelas sea al 100 por ciento, y respondió que sólo se hará cuando se pueda garantizar una «presencialidad cuidada y segura».

«El desafío que tenemos es garantizar una presencialidad segura en nuestro sistema educativo, es parte de la agenda que presentamos a los gobernadores», sostuvo el ministro.

En ese sentido, señaló que el objetivo del Gobierno nacional es recuperar la normalidad a lo largo de este año de la mano del «proceso creciente de vacunación».

Trotta ratificó que en el mes de febrero comenzará la vacunación de 1.300.000 docentes y que en los próximos días se definirá cómo se incluirá en este plan al personal no docente. Aunque todo dependerá de Rusia y la logística.

Por ahora, los gremios docentes están bajo estado de alarma, pero sólo un dirigente, el menos kirchnerista, se atrevió a pedir la renuncia del ministro de Educación. CTERA y SUTEBA emitieron un comunicado en el que piden condiciones.

«El nivel de circulación [de coronavirus] dentro de una escuela es tan alto que podría compararse con una fiesta clandestina”, sentenció la secretaria gremial de Ctera, Alejandra Bonato, en diálogo con TN.

“En este caso, serían fiestas clandestinas habilitadas por el gobierno”, agregó Bonato.

La dirigente gremial brindó polémicas declaraciones, minutos después de finalizada la reunión con la Ciudad, por una eventual vuelta de clases presenciales.

“Nos ha sido muy pesado sostener la escuela abierta a través de clases virtuales. Nos resultó muy pesado a nosotros, a los pibes y pibas y a los padres. Estamos todos muy agotados después de un año de virtualidad”, admitió.

Sin embargo, advirtió que “el contenido se recupera, pero las vidas no” y remarcó que actualmente se dan “las mismas cifras” de contagios que en junio de 2020. Según la referente sindical, “las aulas son muy chicas” y es necesario “invertir en infraestructura”, y afirmó que “aún falta la vacunación”.

“Me parece que hay que adecuar los edificios a la situación epidemiológica. Nosotros venimos a escuchar la propuesta y no ha habido ninguna propuesta. Hubo varias posibilidades, una es mitad presencial y mitad virtual. Lo que estamos pidiendo es lo mínimo y ser serios en el marco de esta pandemia que, como nunca, atraviesa la humanidad”, señaló la dirigente.

Por su parte, el secretario general de UDOCBA, Miguel Díaz, lanzó críticas sobre la gestión del ministro. “No se entiende hacia dónde va. Si Alberto Fernández empieza a plantear medidas de restricción es porque hay un pico importante de coronavirus. El gobernador dice que hay que evitar la concentración, la aglomeración, las juntadas y el ministro de Educación sale y dice que las limitaciones no van a afectar nada», subrayó la semana pasada.