Facundo Hambra: Lograron extraerle la bala alojada en su cabeza, mientras familiares realizan marcha en Ituzaingó Sur

Facundo Hambra, el joven repartidor que fue baleado en la cabeza durante un asalto el lunes pasado en Ituzaingó, logró ayer ser intervenido quirúrgicamente por segunda vez por los médicos del Hospital Güemes de Haedo: lograron extirparte el proyectil, según confirmaron familiares a este medio.

La maniobra duró más de cuatro horas y fue exitosa: El paciente, que está inducido en coma farmacológico, sobrevivió a una operación que, por un lado, pretendía quitar líquido del cráneo y, por el otro, sacar la bala que desde el lunes se hallaba alojada en su cabeza (sin que pudiera se extraída en la primera intervención debido a la hinchazón que tenía poco después del disparo).

Los familiares de Facundo sólo esperan por estas horas su evolución. El parte de este viernes lo conocerán a las 14hs. No están al tanto de todas las pesquizas que realiza la Policía, aunque esta tarde, a las 19, encabezarán una marcha por seguridad en la zona de «El Triángulo», entre Blas Parera y Beltran.

En la semana hubo cortes en Santa Rosa y Sarmiento y el Acceso Oeste, realizados por trabajadores de delivery, colegas de Facundo que vienen denunciando la inseguridad, especialmente en Ituzaingó centro y Castelar norte.

Durante la cuarentena, cuando se disparó el robo a repartidores, hubo movidas en Merlo y Morón, con un corte a la altura del Peaje Ituzaingó. Cuestionan que la Policía no los cuida. Tampoco el Municipio, que como salida pidió descabezar a los jefes de la fuerza en el distrito.

El fiscal Patricio Ventricelli agravó la imputación para los dos sospechosos que ya están identificados y acusados de balear al joven repartidor del 22 años.

Tienen acreditado el robo del celular de Hambra, pero intentan establecer si la víctima conocía a sus atacantes con anterioridad, con quienes se cree que habían intercambiado una serie de amenazas luego de que le robaran la moto.

La semana pasada Hambra fue víctima del robo de su rodado, una Honda CG Titán con la cual trabajaba como repartidor de la aplicación Pedidos Ya, por parte de dos delincuentes que se dieron a la fuga.

Tras el robo, como la motocicleta tenía localizador satelital, el joven junto a otros compañeros realizaron un «escrache» en una vivienda de Castelar Sur, donde indicaba que se hallaba el rodado.

Si bien no descartan la hipótesis del intento de robo, los investigadores creen que el móvil del hecho fue una venganza por ese «escrache» realizado por Hambra y sus amigos.