La intendenta de Moreno defendió la «estatización» de la recolección pero no respondió por la planta para residuos

Bajo el título de «La intendenta de Moreno estatiza servicios para incrementar la recaudación del municipio» la agencia oficial de noticias Télam le dio a Mariel Fernández un espacio para defender su política de limpieza en el distrito, aunque no respondió por la planta de transferencia que planifica junto al Gobierno instalar en La Reja, pese a la resistencia de vecinos.

«Antes de asumir sabíamos que había cierta deficiencia en varias privatizaciones de servicios que había realizado la gestión anterior» de Walter Festa, a quien derrotó en las PASO de 2019 entre una decena de colectoras, con respaldo de La Cámpora, el M Evita y del propio Máximo Kirchner.

La desastrosa gestión de Festa pagó la factura en las urnas sólo a manos de la despiadada interna, así como pasó con su antecesor, Mariano West, en una tierra donde el peronismo sabe que no corre peligro de perder la caja municipal.

Moreno parte del tercer cordón, donde los problemas se suceden: Mariel Fernández prometió cambiar el servicio de recolección de residuos, aunque recién en octubre pasado rescindió el contrato, cuando tenía una salida definida.

El servicio de limpieza urbana era pésimo, conforme a lo que pagaban en la comuna y un contrato que, en todo el GBA, es el más costoso que tienen los municipios. Todos quieren «municipalizarlo» pero el gremio de Camioneros y la patria contratista lo impiden. Moreno logró un paso intermedio que precisaba de un acuerdo económico y político ineludible con Hugo y Pablo Moyano.

En noviembre, el HCD de Moreno aprobó municipalizar la recolección, pero pasar a los empleados (no todos) de la empresa El trébol a una cooperativa que maneja Camioneros y que cobra sólo por tener a la plantilla bajo relación de dependencia. Un negocio que garantiza mantener salarios y la afiliación.

Pero ese proyecto cuenta también con una planta de transferencia de residuos que el Ministerio de Ambiente licita en La Reja, a pocas cuadras de la Autopista del Oeste, en medio de un barrio. El argumento es que eso significará un ahorro al municipio por la deposición de la basura, que pasará por allí antes de su viaje al CEAMSE. Es una zona «industrial» que está rodeada de casas. Este miércoles vecinos marchan por tercera vez a la comuna para pedir que «reubiquen» la planta y se evite contaminar más al barrio.

Sobre esto, Mariel Fernández no habló. Quizás no le preguntaron. Pero sí recordó que para hacerse cargo de la logística de la recolección, el ministro Juan Cabandié «aportó siete camiones y la promesa de que próximamente llegará otra tanda más de vehículos para engrosar la flota comunal». Hasta donde se sabía, algunos camiones fueron aportados por un leasing del Banco de la Provincia y otros directamente fueron alquilados a la empresa El Trébol.

La intendenta de Moreno aprovechó para echar más tierra sobre Festa, un hombre cercano al gobernador Axel Kicillof (de hecho en la noche del triunfo electoral se vieron banderas del ex intendente debajo del escenario) al contar que «dimos de baja a una empresa que el intendente anterior había contratado para aumentar el nivel de recaudación del servicio de tasas municipales a cambio de quedarse con el 31 por ciento del valor», detalló.

«Se trataba de un porcentaje exorbitante, sobre todo teniendo en cuenta que nunca logró el objetivo», remarcó. Fernández explicó también que «tuvimos volver a poner en funcionamiento el estacionamiento (medido), que si bien ya funcionaba, estaba privatizado y sin control». «Ahora tendremos una noción más real de lo que se recauda», sostuvo la referente del Evita.