#8M Día de la Mujer: El aislamiento elevó la cantidad de femicidios en Argentina a 295 en 2020 y este año ya son 47

En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará este 8 de marzo en plena pandemia, el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación informó que en 2020 se cometieron 295 femicidios, 219 de los cuales tuvieron lugar durante la etapa Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio que comenzó el 20 de marzo y se extendió hasta fin de año.

La estadística indica que hubo un promedio de 1 femicidio cada 29 horas. El organismo determinó que hubo 253 femicidios directos, 29 femicidios vinculados, 8 personas Trans y 5 «suicidios feminicidas». Datos evidencian el aumento de femicidios en comparación con los registros de los años anteriores: en 2018 se registraron 281 casos y en el 2019, fueron 280 los femicidios.

Este año, el organización «Mujeres de la Matria Latinoamericana» Mumalá lleva contabilizados nada menos que 47 femicidios en los primeros meses de este año, con 69 muertes violentas, considerando a las mujeres, travestis y trans.

En su informe, el Observatorio de la Defensoría plantea que “la pandemia -con todas sus implicancias socioambientales-, y las medidas de aislamiento para prevenir la propagación del COVID-19, han contribuido al aumento de los casos de violencias hacia las mujeres y niñas y de los femicidios. Desde el 20 de marzo de 2020, en la línea 144 de ayuda por violencia de género y familiar, recibieron un 25% más de llamados y en la 137 subió un 20%. Este aumento se ve reflejado también en la cantidad de femicidios. La tendencia sostenida desde hace años indica que el lugar más inseguro para las mujeres es su propio domicilio, y la situación de confinamiento de la víctima con su victimario llevó a las mujeres a quedar atrapadas con su propio agresor.»

A la cifra de femicidios cometidos en Argentina deben sumarse las víctimas colaterales: Se pudo confirmar que 212 niñas y niños quedaron sin sus madres víctimas de femicidio. Algunos de estos menores fueron testigos presenciales.

En el 63% de los casos, el hecho ocurrió en la vivienda de la víctima o el domicilio compartido con el victimario; y el femicida fue en el 60% de los asesinatos la pareja o expareja.

En el 16% el femicidio fue cometido por un familiar, el 15% fue cometido por un conocido, mientras que solo el 14% de las víctimas no conocía a su victimario.

A pesar de que algunas de estas mujeres habían tenido acceso a la justicia, 56 de ellas habían realizado una denuncia previa, fueron asesinadas. Muchas de las familias de las víctimas reclaman que las víctimas fueron ignoradas en múltiples ocasiones al intentar denunciar a sus agresores.

Se detectaron 41 víctimas menores de 18 años, de las cuales 21 tenían menos de 12 años. Del universo total, la mayoría de las víctimas tenía entre 31 y 50 años, representando el 37,6%.

Con respecto a las modalidades empleadas, todas reflejan el ensañamiento en la violencia empleada para asesinar las mujeres por el hecho de ser mujer. De las 295 víctimas de femicidio, 27 mujeres fueron violadas, y 4 de ellas fueron violadas hasta la muerte como única modalidad. El apuñalamiento, el uso de armas de fuego y los golpes fueron los métodos más empleados.

En cuanto a la distribución geográfica, el mapeo del relevamiento indica que la provincia de Buenos Aires encabeza la lista de provincias con más femicidios con 115 casos, seguida por Santa Fe con 37, Tucumán con 21, Córdoba con 19 y Salta con 13.

Ante el Congreso

La pandemia no detendrá a las manifestaciones de la izquierda este lunes 8, e intentará llevar presión al poder político. Mumalá presentó un nuevo proyecto en el Congreso para declarar la Emergencia Nacional en Violencia de Género.

La propuesta cuenta con el respaldo de más de 150 mil firmas. Y habilita con carácter de urgencia la asignación presupuestaria y de recursos humanos necesarios para implementar medidas concretas: «Asistencia económica a quienes atraviesan situaciones de violencia de género y a familiares de víctimas de femicidios; asesoramiento y patrocinio jurídico gratuito, fortalecimiento de los equipos interdisciplinarios locales para la asistencia temprana y de las organizaciones y redes sociales que actuamos en el territorio; dispositivos electrónicos duales para agresores con recursos para su monitoreo; registro único de denuncias contra agresores; protocolos de actuación y políticas de desarme en las fuerzas de seguridad para agentes con denuncias; aplicación de la Ley Micaela y de la Educación Sexual Integral, entre otras».