Octavo paro en la Clínica Constituyentes de Morón: Adeudan salarios, abundan las licencias y el personal está agotado

Esta mañana, trabajadores de la Clínica Constituyentes de Morón iniciaron un nuevo paro de 24hs en reclamo de sumas salariales atrasadas. Se atenderá emergencias y cocina, para los internados. Recién pudieron terminar de cobrar el salario de enero, informó el delegado gremial, Nicolás Jarouge.

Desde temprano, un centenar de empleados cortaron la calle homónima del centro sanitario, ubicado a metros de Azcuénaga, en la estación de Morón Norte. Cuentan con apoyo del Sindicato de la Sanidad, demasiado callado a esta altura, como todo el brazo sindical del peronismo, y organizaciones de Izquierda.

«Llevamos tres años de reclamos. En julio y diciembre, cuando hay que pagar el aguinaldo, empiezan los inconvenientes. Este es el octavo paro que hacemos, porque no se estaba pagando el salario y los adicionales no aparecen», sostuvo Jarouge a este medio. La empresa, por su parte, alega que las obras sociales no pagan y que los valores prestacionales no fueron actualizados.

La clínica también fue denunciada porque «maneja parte del salario en negro y además hicieron una presentación deficiente por el bono de la ANSES». Tampoco pudieron cobrar asignaciones familiares el pasado año, cuando el Gobierno se hacía cargo de parte de las obligaciones salariales en cuarentena.

Por otra parte, como ocurre en todos los hospitales, hay personal de licencia y otro que está agotado. «Estamos diezmados. Hay 50 compañeros licenciados por enfermedad preexistente. Y el trabajo se sobrecarga. Nos falta personal y por ende hay problemas con los francos y vacaciones», dijo el delegado.

El conflicto se ejerce en medio de una crisis del sector, donde ni siquiera están todos vacunados (falta más del 40% del personal). Hay también quienes hablan de «vaciamiento», como en el cierre de la Clínica San Andrés de Caseros o la Sagrado Corazón de Hurlingham, que se hundió en mayo pasado después de que el PAMI le cortara el contrato como proveedor de servicios médicos y que ahora intenta ser reflotada bajo la forma de una cooperativa.

En plena pandemia ya cerraron diez de esos centros de salud en el Conurbano y la lista podría engrosarse. En 2020, IOMA destinó unos $400 millones por mes para sostener la cantidad de camas disponibles y, contrarreloj, la gestión de Axel Kicillof negocia ahora un plan de salvataje similar.