Un juez de Morón sufrió un secuestro exprés

El Juez de Moróin Diego Bonano fue víctima de un nuevo secuestro exprés en Morón, el cuarto en apenas dos semanas. Lo levantaron en Castelar Norte, lo ogligaron a dirigerse a la casa de su hijo, donde entraron a robar, y finalmente lo liberaron junto a su familia en Ituzaingó.

Fuentes policiales aseguraron que el hecho comenzó cerca de las 6.30, cuando magistrado pasó a buscar a su hijo y a su sobrino por una casa en Castelar Norte porque tenía que llevarlos al Aeropuerto. Cuando se movilizaban por Alem y Ranchos se les cruzó un auto con varios delincuentes a bordo que obligaron al juez a detener la marcha. En ese momento, al menos uno de los asaltantes se subió al vehículo y se los llevaron cautivos con el otro vehículo como campana.

Aparentemente, los delincuentes los obligaron a dirigirse a la casa del hijo del juez, en Herrera al 200, también de Castelar, a la que ingresaron a robar. Según las fuentes policiales, mientras algunos de los ladrones se quedaron con las víctimas dentro del auto, otros ingresaron a la vivienda y robaron todas las pertenencias de valor. Tras obtener un importante botín, los ladrones volvieron a subir a los vehículos y se llevaron nuevamente cautivas a sus víctimas, a quienes finalmente liberaron en el barrio de Villa Ariza, Ituzaingó.

No es el primer caso con estas características en la zona oeste. La mayoría comienza como un simple robo de auto, pero los ladrones deciden mantener cautivas a las víctimas. Lo hacen para evitar que realicen la denuncia en el momento, lo que le da más tiempo para escapar, y descubrir si el vehículo tiene alarma de corte o rastreo satelital, dos mecanismos que se utilizan para frustar los robos. En otras ocasiones, como en el caso del juez Bonanno, obligan a las víctimas a ir hasta su casa para robarlos.

El miércoles pasado, el secuestro del padre del jugador Carlos Tevez puso en evidencia una problemática que cada vez suma más casos en la zona: ese mismo día se comenzaron a multiplicar los testimonios de vecinos que habían sufrido el mismo delito. Un día después, se llevaban al hermano de un productor frutihortícola de Entre Ríos que circulaba con su auto por La Matanza. Horas más tarde se conoció un caso en El Palomar, también en el oeste, cuando un joven se tiró de un auto para evitar que lo secuestren. El último episodio fue el martes: ladrones mantuvieron cautivos durante cuatro horas a un empresario y su hijo, luego de sorprenderlos cuando llegaban a su casa de Castelar.