El caso Arruga bajo secreto de sumario: juez Salas de Morón pidió exhumar el cuerpo

El juez de Morón Juan Pablo Salas dictó el secreto de sumario en la causa que investiga la desaparición forzada de Luciano Arruga y ordenó la exhumación del cuerpo, tras una reunión con el fiscal federal Sebastián Basso y los abogados que representan a la familia Arruga, Juan Manuel Combi y Maximiliano Medina del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). 
«La decisión es importante porque evidencia que a la Justicia no le cierra que haya sido un accidente. Además, evita filtraciones erróneas. Es un mensaje fuerte y claro que demuestra la seriedad con la que se está investigando», dijo Medina.

Después de la identificación del cuerpo del joven de 16 años que hasta el jueves estaba desaparecido, Salas tomará las medidas necesarias para resolver qué pasó la noche del 31 de enero de 2009, indicó Infojus.

«Hay que atar algunos cabos sueltos que quedan y por eso se necesita hermetismo absoluto», agregó el abogado del CELS.

La última vez que fue visto con vida, Luciano estaba en un destacamento policial en Lomas del Mirador. Un testigo contó que lo vio en el piso moribundo. Su familia denunció desde un primer momento que la bonaerense lo hostigaba porque no quería robar para ellos. La sombra del encubrimiento policial no se despejó con la aparición del cuerpo.

De acuerdo a la causa que se tramitó en el Juzgado de Instrucción 16 de la Ciudad de Buenos Aires, a Luciano lo enterraron como NN el 11 de mayo de 2009 en el cementerio de Chacarita. Los restos todavía no fueron exhumados. Por lo que se cree que será la primera disposición de la Justicia.

 

La hermana habló

Cuando Horacio Verbitsky, titular CELS, anunció el viernes que habían identificado el cuerpo de Luciano también dijo que los familiares no iban a hablar. A su lado estaban las dos mujeres que empujaron la búsqueda de Justicia desde un comienzo: la hermana de Luciano, Vanesa Orieta, y su mamá, Mónica Alegre. En un momento Vanesa rompió con lo pactado y habló. Con el micrófono en la mano lanzó su desconsuelo para con la Justicia.

“Soy la que más fuerza tiene en esta familia y entendí que tenía que hablar para enfrentar este discurso mentiroso: mi hermano no murió por un simple accidente”, explicó. Vanesa recorrió las aulas de las universidades contando que su hermano estaba desaparecido. Cada vez que arrancaba con el relato se quebraba en llanto. El viernes atravesó la conferencia de prensa estoica. Hacía dos horas que se había enterado que su hermano de 16 años había sido enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita.

En cinco años y ocho meses la Justicia no pudo resolver cuál era el paradero del adolescente desaparecido desde el 31 de enero de 2009 en La Matanza. “Algunos dicen que fue por desidia, otros, por estupidez humana. Nosotros hablamos de complicidad”, dijo Vanesa.

-¿Cuáles son las grietas de la versión del accidente?

-Al comienzo de la causa mi hermano era un pibe vinculado a drogas, después se dijo que era un pibe chorro. Ahora lo quieren hacer pasar por un estúpido que cruzó mal la calle. Mi hermano no era un estúpido. Luciano aparece en la vía rápida en el cruce de Mosconi y General Paz, cuando hay un puente para peatones. Él vivía a 15 cuadras del lugar y sabía perfectamente por dónde tenía que cruzar. Conocía la zona. Hay un tramo que la Justicia tiene que resolver: qué pasó con Luciano las tres horas previas al accidente. A la 1 de la madrugada del primero de febrero, un testigo lo vio en el destacamento policial de Lomas del Mirador. ¿Qué pasó con él desde la 1 a las 3? Hay que armar un rompecabezas. En ninguna de las causas se puede dar cuenta de ese tiempo ni de cómo llega mi hermano hasta la vía rápida de General Paz.

-El hallazgo del cuerpo abre puertas para saber lo que sucedió esa noche del 31 de enero ¿Cómo sigue ahora la investigación?

-Hay un expediente en la Justicia Federal de Morón que investiga la desaparición forzada de mi hermano. No puedo hablar de eso porque entró en secreto de sumario. Esta mañana estuve ahí porque no veía al juez (NdelaR: Juan Pablo Salas) desde el viernes. Pero nosotros mantenemos la misma postura en la búsqueda de la verdad. En esta causa se denunció la verdad desde un primer momento: Luciano fue seducido por la policía para robar y se negó. A Luciano lo detenían sistemáticamente por eso. El 22 de septiembre de 2008 lo torturaron y hay una causa que va a llegar a juicio oral el año que viene por esto. Hay pruebas de que la noche que desapareció estaba en el destacamento, lo levantaron en un patrullero y después estuvo en el descampado de Monte Dorrego.

-El juez de Garantías de La Matanza Gustavo Banco rechazó el habeas corpus que ustedes presentaron. Después, una fiscal intervino los teléfonos de tu familia durante más de un año. En la causa del accidente nadie pudo dar con el paradero del NN. ¿Qué creés que debería pasar con los funcionarios que investigaron mal?

-Merecen un castigo. No va a quedar así. La segunda fiscal que investigó escuchaba a mi familia. En eso se invirtieron los recursos del Estado. Se investigó mal de todos lados. No existieron las ganas para investigar.

-¿Cómo va a seguir ahora la lucha de ustedes, de la familia?

-Yo tendría que estar descansando, con mi familia. Pero tengo que salir a hablar porque los medios hacen una versión compacta de lo que pasó con Luciano. No vamos a permitir que esto pase por un simple accidente.

Fuente: Infojus