Trabajadores del Posadas continúan el paro y denuncian desidia y nombramientos políticos

Profesionales y no profesionales seguirán por tiempo «indeterminado» el paro iniciado ayer en el hospital Nacional Alejandro Posadas, hasta tanto sean recibidos por autoridades nacionales para exigirles reclamos que preceden la muerte del camillero, disparador de la actual medida de fuerza.

«Seguiremos con guardias mínimas hasta que nos reciba el jefe de Gabinete y nos dé respuestas satisfactorias», señalaron los trabajadores que durante la mañana cortaron por alrededor de una hora la Autopista del Oeste.

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) se sumó ayer «en repudio del reciente y trágico episodio en el que murió un trabajador», hecho que consideran que sucedió «a causa de la desidia de las distintas conducciones “ del centro médico.

En la madrugada del jueves, un paciente con problemas psiquiátricos, de 37 años, se había escapado por las escaleras del hospital cuando iban a aplicarle un sedante y llegó hasta la terraza donde amenazó con suicidarse. Fue interceptado por uno de los camilleros, quien intentó convencerlo para que desistiera de quitarse la vida. Sin embargo, en medio de un mal movimiento, ambos cayeron al vacío y murieron casi en el acto.

«Es un despropósito que el Servicio de Psiquiatría funcione desde hace años en el séptimo piso del Hospital, y que haya carencia de medicación psiquiátrica desde hace meses es incalificable. Los trabajadores decimos basta de ‘naturalizar’ el desborde asistencial y la carencia de insumos básicos», expresó al respecto el médico Luis Lichtensztein, uno de los voceros de la APHP/CICOP.

Se espera la visita de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el próximo 27 de noviembre para inaugurar una obra nueva realizada delante del centro. Los trabajadores estaban manteniendo un diálogo con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, para pactar la formulación de un decreto de tipo excepcional que regulara la situación contractual del núcleo operativo del centro para trasladarlo a planta permanente. Pero nada de eso sirvió.

En lugar de confirmar dicho planteamiento, se pactó una modificación en la estructura jerárquica del Hospital Posadas, en la cual aumentarían los altos cargos, nombrados a dedo con sueldos de entre 50 mil y 100 mil pesos. “Los médicos destinados a estos puestos son militantes de Nuevo Encuentro, de la agrupación kirchnerista La Cámpora o diferentes personajes que van a ocupar cargos de directores por arriba incluso de los jefes históricos del hospital”, detalló una fuente perteneciente al APHP/CICOP al diario Perfil.com. La resolución está pactada pero aún no se firmó.

“En ningún momento se habla de concurso para cargos jerárquicos pero sí para el núcleo operativo. Nos piden que pongamos en riesgo el puesto de trabajo que lo tenemos por mas de 20 años”, explicó Ariel Galante, vocero de la APHP/CICOP. “En lugar de solucionar los problemas de la gente se crea una desviación de la plata por otro lado y desapareció la voluntad política de solucionar esto con un decreto expecional”, agregó el farmacéutico.

Según publicó ayer La Izquierda Diario, «durante este año se pasearon por el hospital varios funcionarios del gobierno nacional y, según la propaganda oficial, el Posadas es un hospital modelo. El Jefe de Gabinete estuvo hace once días recorriendo el hospital, supuestamente para supervisar las obras. El propio Martín Sabbatella se hizo presente para defender al actual director, Donato Spaccavento, referente del Movimiento Evita, cuando cientos de trabajadores pidieron su renuncia por avalar la propuesta dilatoria presentada por Jefatura de Gabinete que mantiene los márgenes de ilegalidad y precarización y por ser responsable de la actual situación de crisis en la atención que presenta el hospital».

 

Desidia

José Luis García, el padre de Emanuel, el camillero del Posadas que murió ayer cuando intentó salvar a un paciente que se tiró al vacío, cargó contra las autoridades del hospital de El Palomar. «Voy a hablar desde el dolor, y desde el dolor no sirve. El tema es muy simple, y muy complejo para mí en este momento. Con esta dirigencia inoperante que no sirve para nada, estamos cansados de que todos sean casos. Hoy es el caso Emanuel, el caso de mi hijo, y vamos a decir esto y lo otro, y que no haya más Emanuel», dijo en una entrevista anoche con Telenoche.

«Emanuel, sinceramente, hizo lo que tenía que hacer. Pero no se merecía esto que se podía haber evitado. No existía la gente que tenía que evitar esto, tuvo que aparecer una persona como mi hijo, que tuvo los huevos para hacerlo. Y no es así», reclamó el padre.

García cargó contra la Presidenta, «que pone un edificio nuevo tapando el viejo», remarcó que el Posadas es «una vergüenza nacional» y exigió justicia para los responsables de la muerte de su hijo. «Quiero tirar a matar. Es una metáfora, pero quiero pegar donde duele, quiero ver al responsable, que me lo diga en la cara. A mi hijo no lo tengo más, pero que para toda esta gente que lo sigue padeciendo, que su muerte sirva para algo», cerró.

 

No dejaron entrar al director

El directorio del Hospital, emitió un escueto comunicado «en relación al hecho ocurrido con Emanuel García, de 34 años, Ayudante de Enfermería del servicio de Emergencia, y un paciente del área de salud mental, el Hospital Posadas lamenta el desenlace y acompaña a las familias en este momento».

«El paciente fue acompañado por cuatro integrantes de su familia al 7°piso C, donde fue atendido por un equipo interdisciplinario de Salud Mental, presentando un cuadro de descompensación psicótica. El paciente se escapa, por lo cual se da aviso inmediato al 911 y mientras se aguarda la llegada de la policía, lo encuentran en el techo del hospital, al que accedió por una escalera de emergencia», relata en la versión oficial.

«Con presencia de profesionales, familiares y dos ayudantes de enfermería, el paciente se aferra a la mano de Emanuel y lo arrastra con él cuando se arroja al vacío», describe el texto.

«En virtud de la investigación judicial abierta por la Fiscalía de turno, el Hospital Posadas no emitirá ninguna otra información accesoria», concluye.

Al canal de noticias TN, Spaccavento declaró este viernes por la mañana que intentó entrar al hospital, pero que un grupo reducido de trabajadores, que estimó no superaba las 30 personas, se lo impidió en base a agresiones verbales y amenazas. “Confunden la situación, si yo quería ir a mi trabajo era para hacer una evaluación de la situación, para ver si hay responsabilidades dentro del hospital en lo que sucedió”, dijo.

“Podría haber ingresado al hospital por otro lado, pero no lo hice para evitar una provocación y una situación de violencia mayor”, señaló Spaccavento.